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El juez invita a ACPV a alegar contra el cierre de TV-3 en Castellón

Rambla atribuye a la cadena catalana alusiones "vejatorias" a la Generalitat

El juzgado número 2 de lo contencioso administrativo de Castellón ha otorgado a Acció Cultural del País Valencià (ACPV) cinco días para que presente alegaciones contra el cierre del repetidor instalado en el monte El Bartolo (Benicàssim), desde donde se emite la señal de TV-3 para Castellón.

Según ACPV, la comunicación del juzgado "confirma que la Generalitat valenciana tiene como única intención el cerrar todos los repetidores y dejar sin señal de TV-3 a todo el País Valenciano". ACPV llama a los gobiernos central y catalán y a las formaciones políticas que los conforman a actuar.

La entidad asegura que el Consell quiere cerrar todos los repetidores

"Tenemos claro que tras la Carrasqueta vendrá el Bartolo si la presión cívica y ciudadana no lo impide", señaló ayer ACPV, que ha convocado para el día 22 una manifestación ante la sede del Consell en Castellón "para hacer saber a los dirigentes del PP valenciano" que no está dispuesta "a admitir un ataque semejante a la libertad de expresión e información".

Mientras, el Institut d'Estudis Catalans (IEC) considera que el cierre del repetidor de TV-3 en Alicante afecta "gravemente a la expresión normal de la lengua común". El consejo permanente del organismo, en un comunicado hecho público ayer, lamenta "profundamente" el cierre de las emisiones de la televisión catalana en la provincia de Alicante. "Con independencia de los aspectos legales, técnicos y políticos, esta interrupción afecta gravemente a la expresión normal de la lengua común en una parte del territorio donde es propia y atenta contra los derechos elementales de los ciudadanos de expresarse libremente", señalaba el escrito.

El presidente de la gestora del PSPV, Joan Lerma, por su parte, se mostró a favor de que TV-3 se vea en "todo" el territorio valenciano, pero incidió en el "derecho" que tiene la autonomía valenciana de que sus televisiones "lleguen a otras zonas de España". Los socialistas valencianos habían mantenido silencio hasta ayer en torno al cierre del repetidor de Alicante.

Mientras, el vicepresidente y portavoz del Consell, Vicente Rambla, exigió a la dirección de TV-3 que "pida disculpas" por el "uso vejatorio" de las instituciones de la Comunidad Valenciana. La protesta se debe a que, según él, Joan Manuel Treserras, consejero catalán de Medios de Comunicación, "utilizó el nombre y la imagen corporativa de la Generalitat modificada con el fin de ridiculizarla". Se refería a la aparición, en una entrevista a Treserras en un informativo de TV-3 de una imagen de fondo con la inscripción Barbaritat Valenciana, probablemente reproducción de una chapa distribuida por el Bloc. Ni el consejero ni la entrevistadora mencionaron la inscripción, habitual en las calles de Valencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de diciembre de 2007