Interior suaviza los castigos a 20 guardias civiles por manifestarse

El líder de la AUGC se libra de ser expulsado del cuerpo

Lo que pudo ser una expulsión definitiva se ha quedado en un año de suspensión de empleo y sueldo. Joan Mesquida, director de la Policía y la Guardia Civil, ha impuesto esta sanción al secretario general de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Joan Miquel Perpinyà, por encabezar la manifestación del pasado 20 de enero en la plaza Mayor de Madrid. Centenares de agentes asistieron a la protesta, que reclamaba la desmilitarización de la Guardia Civil, vestidos de uniforme, lo que vulnera las normas del cuerpo.

Junto con Perpinyà, han sido sancionados con seis meses de empleo y sueldo el entonces secretario de Comunicación de AUGC, Juan Antonio Delgado Ramos, que ejerció de conductor del acto, y con tres meses el resto de los 20 expedientados, todos ellos directivos de la asociación. El único castigo que implica la pérdida de destino es el de Perpinyà.

Dos meses después de la manifestación, el Gobierno aprobó la ley que reconoce a los guardias el derecho a asociarse y a manifestarse, aunque no uniformados. Perpinyà avanzó ayer que recurrirán las penas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 12 de diciembre de 2007.

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