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Denuncian la muerte de un segundo oso en Palencia en cuatro meses

Un oso pardo apareció muerto ayer por la tarde en el corazón del Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, en la montaña palentina, según denunció la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica. Con este son dos los ejemplares que aparecen allí muertos en sólo tres meses. El anterior apareció envenenado y el de ayer no se conocía el motivo. Los dos osos pertenecían la población más amenazada de las dos que existen. Éste es el octavo oso muerto desde 2000.

El 12 de agosto pasado, un macho adulto de unos 10 años apareció ya medio descompuesto en el término municipal de Polentinos (Palencia). El cadáver llevaba allí "alrededor de dos meses y medio", según el informe toxicológico remitido al juzgado que investiga el caso. El informe destaca que el oso murió "sin ninguna duda" por la ingesta de carbofurano, una sustancia altamente tóxica para aves y mamíferos. "No es lógico pensar en una exposición accidental al carbofurano por el uso legal en la agricultura" añade el informe, que sostiene que el animal tardó horas en morir.

Ayer, las fuentes consultadas no pudieron precisar más sobre este segundo ejemplar muerto a menos de cinco kilómetros del primero. Por la tarde, los agentes del Seprona de la Guardia Civil se encontraron con el oso muerto para trasladarlo y realizar los análisis para determinar la causa de la muerte.

Población oriental

La gravedad de la aparición de este segundo ejemplar es que ambos pertenecían a la población oriental del oso pardo cantábrico. Se trata de unos 25 osos que se mueven entre Cantabria y Palencia. Al oeste, entre Asturias y León, la población crece desde hace años y ya ronda los 100 ejemplares.

"En Palencia, la población no crece. Sólo quedan unos 25 ejemplares con problemas de consanguinidad, de baja reproducción. En el parque natural se puede cazar, principalmente jabalí y venado, lo que supone mucha presión para el oso. A eso hay que añadir amenazas como el proyecto para construir la estación de esquí de San Glorio. Y ahora una persecución directa", denunciaron fuentes de la plataforma, que pide la suspensión de la caza en la zona.

Sin contar el de ayer, desde 2000 han aparecido muertos ocho osos cantábricos: cinco supuestamente envenenados y dos cazados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de diciembre de 2007