Análisis:EL ACENTO
Análisis
Exposición didáctica de ideas, conjeturas o hipótesis, a partir de unos hechos de actualidad comprobados —no necesariamente del día— que se reflejan en el propio texto. Excluye los juicios de valor y se aproxima más al género de opinión, pero se diferencia de él en que no juzga ni pronostica, sino que sólo formula hipótesis, ofrece explicaciones argumentadas y pone en relación datos dispersos

Las musas de Alcaraz

El presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Francisco José Alcaraz, declaró ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno que nunca tuvo intención de injuriar al presidente del Gobierno, aunque se reafirmó en todas y cada una de las frases por las que se enfrenta a esta querella. Alcaraz se arriesga a un eventual proceso por haber dicho, entre otras cosas, que "es indignante que encontremos al Gobierno y partidos afines defendiendo a terroristas", o que el presidente "hace tiempo que habla, siente y padece como los propios terroristas", o que el proyecto de ETA "es el proyecto asumido por el Gobierno", o, incluso, que "hay pruebas más que suficientes de su connivencia con los asesinos". Alcaraz fue taxativo ante el juez Moreno: por desaforadas que parezcan sus declaraciones, nunca tuvo ánimo de injuriar. Según sus propias palabras, se trataba de metáforas; es decir, de expresiones que obedecían, si acaso, a una inocente licencia poética.

Decididamente, Alcaraz ha debido de tomarle el gusto a la poesía porque, nada más abandonar la Audiencia, se dejó llevar de nuevo por el soplo irresistible de la inspiración. La metáfora que, siempre sin ánimo de injuriar, le brotó entonces de los labios fue la de que Zapatero estaría "compartiendo alegrías con los terroristas, los separatistas y el brazo político de ETA". Alcaraz demostró, así, que su musa está lejos de agotarse, y ofreció lo que tal vez podría interpretarse como el manantial del que brota su raro don poético. "Es de sentido común", dijo. Pero, además, quiso presentarse como el portavoz de las multitudes silenciosas, recurriendo seguramente al sueño imperecedero de

los bardos populares: "Por decir lo que pensamos millones de españoles no me pueden meter en la cárcel". Ojo a esta metáfora: lo que afirma aquí es que las leyes de la poesía deben de ser distintas del Código Penal.

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La incontenible inspiración poética de Alcaraz, su acendrada sensibilidad para las

metáforas, es un don que no debería prodigar. Si no por respeto a la asociación que preside, al menos por respeto a las metáforas y a la poesía.

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