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Los republicanos de EE UU se disputan el voto más conservador

Al final, todo se redujo a probar quién era más conservador. El último debate entre los candidatos republicanos a la presidencia de EE UU tuvo un asunto central resumido en un enemigo común: el centrismo moderado de Rudolph Giuliani. El resto de los candidatos trató de distanciarse del hombre que lidera las encuestas por el sencillo método de exponer las grietas en su conservadurismo. Eso no quiere decir que entre los otros siete contendientes reinara la paz. Todo lo contrario. Fue una lucha sin tregua por intentar ganar el voto de los espectadores a cinco semanas del caucus (encuentro para elegir a los delegados que votarán al candidato) de Iowa.

El debate, organizado por CNN y YouTube, llegó en un momento en el que la batalla está más enconada que nunca. Sobre todo entre el antiguo alcalde de Nueva York, Giuliani, y el ex gobernador de Massachusetts, el mormón Mitt Romney. Giuliani va en cabeza de los sondeos a nivel nacional. Pero Romney le desbanca en los dos Estados que celebrarán las primeras primarias: Iowa y New Hampshire.

Inmigración, control de armas, aborto, matrimonios homosexuales e impuestos ocuparon las más de dos horas de discusión en las que Giuliani insistía en su "buen récord conservador". Pero su apoyo al control de armas y a dejar en manos de los Estados una ficticia prohibición del derecho al aborto le reportaron abucheos y sirvieron en bandeja a sus contrincantes sus credenciales de "liberal".

El hombre equilibrado

El hombre más equilibrado resultó ser John McCain, senador por Arizona y antiguo prisionero de guerra en Vietnam. Sostuvo un importante rifirrafe con Romney respecto a la tortura, quien defendió el centro de detención de Guantánamo y la falta de garantías procesales a los presos. "Para llegar a ser comandante en jefe del Ejército hace falta tener una postura clara respecto a la tortura y garantizar que nunca se llevará a cabo en Estados Unidos", dijo McCain sin poder esconder su enfado por las palabras de Romney.

El debate, que rozó en más de una ocasión la extravagancia por las preguntas formuladas a través de vídeos de YouTube, reflejó una nueva realidad en la carrera republicana. Mike Huckabee, ex gobernador de Arkansas, jugó el papel destacado que le otorgan algunos de los recientes sondeos. Fue el más aplaudido. El que se situó más a la derecha del espectro republicano. Tuvo que responder a una de las preguntas más sorprendentes: ¿qué hubiera pensado Jesucristo de la pena de muerte? "Era demasiado inteligente para presentarse a presidente", respondió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de noviembre de 2007