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Renfe implanta los billetes de bajo coste en el AVE

Comprar un tique a través de Internet costará hasta un 50% menos

El low cost o bajo coste es una de las modas comerciales más punteras del último lustro, de la que cada vez menos empresas parecen salvarse. Seguros, viajes en avión, coches... y ahora los billetes de tren. Renfe está a punto de aprobar unas tarifas "muy flexibles" en sus trenes AVE y en todos aquellos que se deslizan sobre los raíles de larga distancia.

La medida, que deberá ser aprobada por el consejo de administración de la compañía en una reunión el próximo día 27, fue avanzada -para sorpresa de los portavoces de la propia Renfe- por la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que por segunda vez, la primera fue en el viaje de prueba a Valladolid, adelantaba de forma inesperada parte del nuevo sistema tarifario de la compañía ferroviaria.

Fuentes de la compañía rechazaron ayer detallar en qué consistirá la flexibilización de sus precios, que teóricamente podría afectar a unos 200 trenes diarios, pero aseguraron que será "una pequeña revolución" para establecer precios más atractivos y así hacer frente a sus competidores de dos alas. Precisamente la filosofía que pretende establecer Renfe es la de las compañías aéreas de bajo coste. "Se tendrán en cuenta varios factores, y esas rebajas no afectarán necesariamente a todos los trayectos", señalaron fuentes de la empresa. Como muestra, los precios anunciados por la propia ministra de Fomento ayer en Málaga. El precio del trayecto entre la capital andaluza y Madrid será de 76 euros, pero justo después del día 27, si el billete se compra por Internet -con al menos 15 días de antelación- el mismo trayecto supondrá un desembolso de 30,40 euros.

En una de las acciones comerciales más agresivas de su historia, Renfe afronta una nueva etapa que estará marcada por la venta electrónica, los billetes de última hora y el intento de acabar con la falta de ocupación en horas y trayectos que actualmente tienen menos éxito. Las rebajas pueden llegar hasta el 50% del precio normal del billete. Está previsto que también se puedan beneficiar de importantes rebajas quienes adquieran el billete con siete días de antelación o los ejecutivos y empresarios ajetreados, que disfrutarán de una "tarifa puente".

Mientras en Valladolid el director de Larga Distancia de Renfe, Abelardo Carrillo, anunciaba que en febrero de 2008 llegarán a Segovia trenes lanzadera -que resultarán mucho más económicos que los que comenzarán a circular en dirección a la capital castellana el 23 de diciembre: unos 20,60 euros frente a unos ocho euros-, en Málaga, la ministra se subía por segunda vez en una semana a una locomotora, esta vez para hacer un viaje de prueba de la línea entre Antequera y la capital andaluza, que quedará conectada con Madrid en dos horas y media.

A 160 por hora

El viaje de prueba transcurrió sin sobresaltos. Ni polvo, como en el ensayo del Madrid-Valladolid de la semana pasada, ni agua, como la que se filtró en los túneles de Abdalajís después de que la tuneladora perforara un acuífero y dejara sin líquido a una localidad vecina. El tren-laboratorio diésel de Adif recorrió en 30 minutos justos el nuevo tramo, un verdadero desafío para los ingenieros, que han salvado la cordillera Penibética con una sucesión de túneles y viaductos, alguno de los cuales, como el que salva el arroyo de las Piedras, es el más alto de los puentes ferroviarios de España.

El viaje se realizó a 160 kilómetros por hora de media; sin embargo, en los últimos días se han hecho pruebas que permitieron alcanzar velocidades de 330 kilómetros por hora.

Los trenes de la nueva línea Madrid-Segovia-Valladolid y del tramo Antequera-Málaga comenzarán a rodar el 23 de diciembre; Renfe había anunciado que los billetes se podrían adquirir desde ayer, pero anoche, en la página web de la compañía, no era posible comprarlos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de noviembre de 2007