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Marichalar queda excluido de los actos oficiales de la familia real

La Infanta y sus dos hijos viven con los Reyes en el palacio de la Zarzuela

Jaime de Marichalar no participará en los actos oficiales de la familia real. El "cese temporal de la convivencia" acordado por los duques de Lugo y hecho oficial el pasado martes excluye a Marichalar de la vida pública de la Casa del Rey. Hasta ahora, en los doce años y medio de matrimonio, Jaime de Marichalar ha estado presente como esposo de la hija mayor de los Reyes de España en todas las citas oficiales importantes, a las que acudió como consorte.

Don Juan Carlos ya conocía antes de viajar a Chile que su hija se separaba

Doña Elena firmó capitulaciones matrimoniales antes de su boda

Fuentes próximas a la pareja han confirmado que "si lo que han decidido es darse un tiempo, no verse, es absurdo que aparezcan juntos en actos oficiales". Doña Elena seguirá con su agenda oficial en solitario y acompañará a los Reyes de España cuando sea necesario. Para ella no cambia nada en el aspecto formal.

La separación de la hija mayor de los Reyes de España se produce en un momento en que la Monarquía tiene abiertos varios frentes. Se queman fotos de don Juan Carlos y doña Sofía en Cataluña. Iñaki Anasagasti critica duramente el papel de la Corona. La revista El Jueves parodia a los Príncipes de Asturias, es secuestrada y luego multada. El periodista Jiménez Losantos pide desde la cadena Cope la abdicación de don Juan Carlos. El Rey manda callar a Chávez en la cumbre de Chile por sus críticas al ex presidente Aznar y a continuación el presidente de Venezuela inicia una campaña de desprestigio contra el Monarca. Y su viaje a Ceuta y Melilla provoca un incidente diplomático con Marruecos.

En medio de esta situación, la familia real intenta mantener la normalidad. La infanta se dejó ver ayer, a primera hora de la mañana, de la mano de sus hijos -Felipe y Victoria- a las puertas del colegio en que estudian. Doña Elena los acompañó para afrontar juntos las primeras fotos tras la separación. Los pequeños estaban muy serios y miraban de reojo a las decenas de cámaras que les esperaban. Doña Elena intentó esbozar una sonrisa. Felipe y Victoria regresaban a clase tras dos días de ausencia. Por la tarde fue a recogerlos. La infanta no hizo declaraciones y regresó al palacio de la Zarzuela. Desde que doña Elena decidió interrumpir la convivencia con su esposo reside allí con sus hijos.

La Casa del Rey no quiere aportar detalles del día a día de los duques de Lugo. Parece que intenta quitar importancia al asunto ante el gran interés mediático que la noticia ha despertado. Aun así, se ha sabido que doña Elena y sus hijos se mudaron al palacio de la Zarzuela a finales de la semana pasada y que don Juan Carlos ya sabía cuando participaba en la cumbre de Chile que la separación de la infanta era un hecho.

Asistentes a esa reunión han asegurado que el semblante del Rey era de tristeza y preocupación, pero desmienten que esta circunstancia influyera en su intervención frente a Chávez.

Don Juan Carlos, según fuentes próximas a la Casa del Rey, está muy afectado por la separación de su hija. La Reina no se separa de doña Elena y sus hijos en estos días. Por eso decidió no viajar a Santiago de Chile. La separación parecía inminente. La versión oficial fue que doña Sofía se quedaba en Madrid porque tenía gripe.

Ayer, los Reyes acudieron a la inauguración de la Cortes de Castilla y León, y cumplieron con todos los actos de su agenda. Eso sí, sin hacer declaraciones sobre la ruptura matrimonial de la infanta Elena. Al salir del acto, doña Sofía se dirigió a las personas que vitoreaban a los Reyes y estrechó manos. Don Juan Carlos se limitó a saludar desde lejos. Así evitó a decenas de periodistas.

En Barcelona, doña Cristina sí habló. La hermana menor de doña Elena acudió a trabajar a La Caixa y al entrar a la oficina dijo: "Mi hermana está bien, tranquila. Son cosas que pasan en las parejas, son altibajos". Jaime de Marichalar no se dejó ver. Él se ha quedado en el domicilio familiar, un piso en la madrileña calle Núñez de Balboa que compró con la herencia que recibió de una tía. Los duques de Lugo firmaron unas capitulaciones matrimoniales antes de su boda, en 1995.

Doña Elena se ocupará directamente de la educación de los hijos de la pareja. Don Jaime seguirá trabajando en los consejos de administración a los que pertenece. En el registro mercantil, aparece vinculado a los consejos de Loewe, Winterthur Vida, Sociedad General Inmobiliaria de España y Credit Suisse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de noviembre de 2007