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11-M: caso cerrado

El PP desautoriza a dos diputados por desmarcarse del bulo del 11-M

La posición del partido es considerar incompleta la investigación judicial

La dirección del PP encajó mal ayer que dos de sus diputados, Montserrat Nebrera, de Barcelona, y Jesús López-Medel, de Madrid, se pronunciaran a favor de desvincular al partido de las teorías de la conspiración en el atentado del 11-M. La respuesta fue una rotunda desautorización, a cargo del coordinador del programa electoral, Juan Costa, y del presidente regional de Cataluña, Daniel Sirera.

Costa reiteró la posición expresada por el líder del PP, Mariano Rajoy. En la sentencia dictada el miércoles, dijo, "no existe identificación de los autores intelectuales del atentado y los españoles tienen derecho a que se continúe investigando para esclarecer quienes son". Sirera, que también afirmó compartir "al cien por cien" la posición de Rajoy, proclamó que "cualquier opinión distinta no es compartida por la dirección".

La desautorización se produjo ante los periodistas en las jornadas que el PP celebra en Barcelona para preparar el programa electoral del partido. A esas jornadas, que hoy clausura Rajoy, asisten un centenar largo de dirigentes del PP venidos de toda España. Por la mañana se encontraron con la sorpresa de que López-Medel y Nebrera firmaban sendos artículos en El Periódico de Catalunya en los que López-Medel reclamaba a Rajoy que se aleje de "una teoría conspiratoria digna de una película de ficción" y Nebrera le advertía de que ya es hora de "cerrar la puerta que nos une con algún pasado", que califica como "lastre". Nebrera pedía también a Rajoy que "sea el primero en prescindir de lo que comentan los medios de comunicación". López-Medel sostiene que la sentencia del 11-M es tan extensa y concluyente que "no deja márgenes para seguir dando fuerza a una especulación inconsistente". Sirera reprendió públicamente a Nebrera y la acusó de "buscar protagonismo mediático" mediante la disidencia.

Por su parte, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón pidió ayer a los poderes políticos y administrativos que "acaten" y "respeten" la sentencia.

No irá al Congreso

La sentencia del 11-M no llegará al Congreso. El PSOE considera que una decisión del Poder Judicial no tiene que ser debatida por el Poder Legislativo, y por eso se opondrá a la propuesta de IU-ICV de someter a votación de la Cámara esta sentencia. IU-ICV pretende obligar al PP a que se pronuncie sobre el fallo, y por eso quiere que se vote en pleno un texto que incluye frases como "la sentencia sella el final de una mentira" y "la sentencia rubrica la derrota de la teoría de la conspiración".

En su próxima reunión, la ejecutiva del PSOE decidirá si elabora un vídeo con todo lo dicho por el PP durante más de tres años y que ahora ha quedado desacreditado en la sentencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de noviembre de 2007