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La crisis provoca las mayores pérdidas trimestrales en la historia de Merrill Lynch

La crisis crediticia empieza a cebarse entre los grandes nombres de Wall Street. El banco de inversión estadounidense Merrill Lynch cerró ayer sus cuentas del tercer trimestre con unas pérdidas de 2.240 millones de dólares (1.580 millones de euros) -las mayores en un solo trimestre en sus 93 años de historia-, frente a unas ganancias de 3.050 millones en el mismo periodo de 2006. El grupo realizó apuestas equivocadas en el mercado de deuda vinculada a las hipotecas basura -conocidas como subprime- que se llevaron por delante 7.900 millones.

Es la primera pérdida trimestral que registra Merrill Lynch en seis años y la única entre los grandes grupos de Wall Street. Stan O'Neal, su consejero delegado, ya anticipó hace dos semanas que la congelación del mercado del crédito pasaría factura, pero los resultados finales han estado por debajo de lo esperado. O'Neal precisó ayer que las condiciones en el negocio hipotecario siguen siendo inciertas.

En un principio se dijo que las pérdidas por los problemas en el mercado de deuda garantizada rondarían los 4.500 millones. Los resultados son mucho peores, hasta el punto de que los números rojos se duplican respecto a lo previsto. A eso hay que añadir 967 millones relacionados con operaciones de compra de empresas apalancadas.

La entidad lleva meses reduciendo su exposición a estos créditos. Y ahora está revisando sus paquetes vinculados al mercado de deuda garantizada, para ver si tiene que adoptar posiciones más conservadoras en su política de diversificación de riesgos. Más allá de las áreas de negocio relacionadas con las hipotecas subprime, O'Neal aseguró que la tendencia de la economía global es favorable y que el negocio del banco rinde tan bien como lo hizo durante el resto del año.

Stan O'Neill se considera el responsable de lo sucedido en Merrill Lynch. Pero la pregunta que se hacen en Wall Street es si otros bancos seguirán la estela de transparencia de Merrill Lynch, al plasmar en sus resultados trimestrales qué préstamos basura o exóticos tienen en cartera. La atención se centra ahora en Goldman Sachs, Lehman Brothers, Morgan Stanley y Bear Stearns, que no incluyeron en sus cuentas los datos del mes de septiembre.

Los títulos de Merrill Lynch han caído un 32% en lo que va de año, y ayer perdían un 6% adicional a media sesión en la Bolsa de Nueva York. Las perspectivas a corto plano no pintan bien para el sector financiero ni para el conjunto de la economía estadounidense, que ve cómo el sector inmobiliario sigue en caída libre. Las ventas de viviendas usadas cayeron un 8% en septiembre, hasta los 5,04 millones de unidades anuales, el nivel más bajo en una década. Los precios bajaron un 4,2%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de octubre de 2007