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Reportaje:

Todos los libros de Joan Miró

Los herederos del artista depositan su biblioteca personal en la fundación barcelonesa

"A Joan Miró, un espasmografismo realizado con la mano izquierda mientras con la derecha me masturbo hasta la sangre, hasta los huesos". La provocadora dedicatoria de Salvador Dalí acompaña un grabado que ilustra un libro de George Hugnet sobre Onan, personaje bíblico que Dios mató por derramar su semen. El volumen es uno de los 1.783 que componen la biblioteca privada de Joan Miró, que sus herederos han cedido por tiempo ilimitado a la Fundación Miró de Barcelona.

Durante la presentación del depósito, Joan Punyet Miró, nieto del artista, recordó el cariño que éste tenía por sus libros, así como el cuidado que -después de su fallecimiento, en 1983- les brindaba su viuda Pilar. "La abuela siempre nos decía que los resguardáramos del sol de Mallorca, que dañaría las tapas, donde Miró solía apuntar su nombre y el del autor", indicó Punyet, quien realizó el primer inventario de la biblioteca personal del artista en 1997 y maneja los preciosos volúmenes con la confianza de una larga frecuentación. "Muchos son documentos únicos de aquel periodo iconoclasta entre el dadaísmo y el surrealismo, como el catálogo de una exposición en la galería Maeght de París, en 1948, de la que fueron comisarios Breton y Duchamp", afirmó el nieto de Miró, aludiendo a una publicación con escrito en la tapa: "Por favor, tóquelo", que contiene un pecho de mujer asombrosamente realista.

La Biblioteca Miró incluye obras de la literatura universal en catalán, francés y castellano, que van de Dante a Lewis Carroll y libros de poesía, a menudo muy raros, de autores como Mallarmé, Rimbaud, Baudelaire, Tristan Tzara, Bracque y Aragón. Además de las numerosas dedicatorias -como la enigmática "A Joan Miró al límite de un color, de una línea", que acompaña un libro de Paul Eluard-, muchos llevan subrayados, notas e incluso dibujos, como la Antología del humor negro de Breton de 1940, que tiene una página tachada con frenéticas rayas y otra dibujada con sus características formas. "El depósito es relevante porque permite establecer una relación entre los libros que fueron determinantes en la evolución de Miró con sus obras y los materiales conservados en el archivo, unos 10.000 entre esbozos, cartas, cuadernos y otros papeles", afirmó la directora de la Fundación, Rosa Maria Malet.

Por su gran valor, la biblioteca personal de Miró se conservará junto con el archivo y estará a disposición de los estudiosos previa petición, y todos tendrán acceso a su contenido en cuanto esté informatizado e integrado en el catálogo de la biblioteca de la Fundación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2007