La Junta rechaza diez PGOU de Sevilla por exceso de construcción

Los planes olvidan las viviendas protegidas y los equipamientos, según Obras Públicas

La aplicación de los límites que establece el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA) obligará a diez municipios de la provincia de Sevilla a rehacer sus planes generales de ordenación urbana (PGOU). La Consejería de Obras Públicas y Transportes ha vetado en los últimos meses los crecimientos urbanísticos de siete municipios del Aljarafe: Valencina, Bollullos, Benacazón, Espartinas, Bormujos, Aználcazar y Castilleja del Campo. Y ha reducido la construcción de viviendas en otras tres localidades: La Rinconada, Pruna y Villanueva del Ariscal, éste último también del área metropolitana de Sevilla.

"Son documentos que prevén un gran crecimiento de la población y del suelo urbanizable sin contar ni con viviendas de protección oficial, ni con equipamientos básicos, ni tampoco con un sistema de movilidad", explicó ayer Concepción Gutiérrez, consejera de Obras Públicas.

La Junta limita en el POTA el crecimiento de los municipios en los próximos ocho años al 30% de la población, y la ocupación de suelo no puede superar el 40% del suelo urbano actual.

Estas dos son las principales razones por las que la comisión interdepartamental que vigila el cumplimiento del POTA ha objetado a estos planes urbanísticos, que exceden en más de 30.000 viviendas a los crecimientos permitidos por el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía.

Otros cambios que tendrán que afrontar estas localidades son los requeridos a equipamientos y viviendas de protección oficial (VPO). "Básicamente todos se olvidan de la necesidad de viviendas protegidas, de equipamientos básicos, del tema de la movilidad y de que al mismo tiempo que haces ciudad tienes que poner equipamientos y engancharlos con los ya existentes. En definitiva, estos planes generan nuevos núcleos sin dar respuesta a las necesidades de la ciudadanía", detalló Gutiérrez, quien, añadió: "A estos municipios se les dice que orienten sus planes para satisfacer las necesidades de sus habitantes".

La Junta es especialmente contundente contra el PGOU de Bollullos de la Mitación, que contempla un incremento del 174 % de suelo urbanizable y del 446 % de su población. Otros casos que exceden sobremanera los límites del POTA son Benacazón, que prevé casi un 200 % de crecimiento urbanístico y un incremento poblacional de 229 %.

Espartinas prevé aumentar un 112 % su suelo urbanizable y un 220 % sus habitantes. Valencina de la Mitación (182 % de suelo y 175 % población).

Bormujos equipara en más del 110 % su incremento de terreno urbanizable y número de habitantes. Menos relevante, teniendo en cuenta su tamaño, es el caso de Castilleja del Campo que tiene 700 habitantes y que contemplaba construir medio millar de viviendas que hubieran supuesto cuadriplicar su población.

La Consejería de Obras Públicas no ha rechazado, pero si obliga a aplicar ajustes de crecimiento en los municipios de La Rinconada (tendrá que reducir en 6.500 viviendas sus planes iniciales), Pruna (400 viviendas menos) y Villanueva del Ariscal (excede en 350 las viviendas permitidas).

La comisión interdepartamental que vigila el cumplimiento del POTA acordará en los próximos meses nuevos recortes en más municipios, todo es que la mayoría de los ayuntamientos sevillanos, de todos los colores políticos, habían optado antes de la aprobación del Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía por grandes crecimientos urbanísticos.

La Consejería de Obras Públicas estima que un gran porcentaje de estos municipios no se librará de la criba de este órgano, puesto que sólo cuatro localidades adaptaron sus planos a la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA) antes de enero de este año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 01 de octubre de 2007.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50