El BCE da un crédito de urgencia de 3.900 millones por la falta de liquidez bancaria

El euro marca un máximo con el dólar y el petróleo escala a un récord de 80 dólares

La banca europea sigue caminando sobre el alambre. El Banco Central Europeo (BCE) reconoció ayer que ha realizado una inyección extra de liquidez de 3.900 millones al 5% -un interés superior al del mercado- a través de la ventanilla de crédito permanente que pone a disposición de los bancos. La operación es habitual, pero lo excepcional es el importe: se trata de la cantidad máxima solicitada en un solo día desde 2004. El mercado especuló ayer con la posibilidad de que alguna entidad europea viva una situación similar a la del británico Northern Rock, algo que los analistas consultados consideran improbable.

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El secreto mejor guardado ayer en el sector financiero europeo era el nombre de la entidad o entidades que el pasado miércoles pidieron prestados 3.900 millones de euros al BCE a un tipo de interés del 5%. La autoridad monetaria hizo mutis y no reveló la identidad de esos bancos. Nunca lo hace, aunque esta vez tenía una razón de peso para mantener en el anonimato a los protagonistas de la operación. Hace un par de semanas, el banco británico Northern Rock reconoció haber acudido a un instrumento similar de financiación del Banco de Inglaterra -por importe de unos 4.500 millones- y eso provocó una retirada masiva de depósitos y una profunda crisis de confianza, con un desplome bursátil general de la banca europea, en especial de la británica.

"No es una buena señal con el nerviosismo que se ha instalado en los mercados por la falta de liquidez. Pero entra dentro de lo normal", explicó José Manuel Amor, socio de AFI, en relación con esa operación. Ése es el consenso entre los analistas, del que participa el propio Banco de España. "No parece haber nada extraordinario. Los bancos utilizan ese instrumento desde 1999 y con relativa asiduidad", según un portavoz de la institución. "Sigue habiendo tensiones, es cierto, pero no a los niveles de la tormenta financiera de agosto", abundó José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney.

Nerviosismo

No se trata de una operativa inhabitual: la autoridad monetaria tiene abierta permanentemente esa línea de crédito, en la que no existen límite de fondos a cambio de pagar un interés un punto por encima del tipo oficial del BCE. Más de 2.100 entidades financieras europeas pueden recurrir a esa operativa, que no tiene nada que ver con las inyecciones extraordinarias de liquidez con las que el BCE trató de limitar el alcance de la crisis en agosto. Lo excepcional es el importe prestado: el mayor en casi tres años. Y, sobre todo, la tesitura en la que se produce: el nerviosismo del mercado ante la falta de efectivo y la desconfianza tras la crisis de las hipotecas basura en EE UU.

La incertidumbre aparece a diario, con mayor o menor intensidad. El miércoles, los bancos británicos renunciaron a acudir a una subasta extraordinaria de liquidez convocada por el Banco de Inglaterra por el temor a que el público interpretara que los problemas de efectivo se han agudizado: el miedo a que no haya dinero en caja. Y en todo el continente, el desasosiego se deja notar en el incremento del tipo de interés al que se prestan el dinero los bancos. Como todos desconfían y nadie quiere prestarse dinero ante la posibilidad de quedarse sin efectivo en caja, los tipos suben. Aunque en ningún caso han llegado hasta el 5% de la operación del pasado miércoles, lo que alimenta las especulaciones.

"El mercado interbancario no está cumpliendo su función por la crisis de confianza. Y los bancos tienen que acudir al BCE, aunque esa línea de crédito sea más cara", explicó José Manuel Amor.

Tanto los analistas como las instituciones evitan caer en el alarmismo. El discurso del BCE se mantiene inalterable desde hace semanas. Su presidente, Jean-Claude Trichet, se limitó ayer a constatar que la incertidumbre "ha aumentado" desde los problemas de los créditos basura en EE UU. Y lanzó un mensaje adicional sobre la fenomenal escalada del euro, que ayer marcó un nuevo máximo en 1,418 dólares por unidad. "La volatilidad excesiva [de los tipos de cambio] juega en contra del crecimiento", dijo en una entrevista a un canal de televisión holandés.

La apreciación del euro juega en contra de las exportaciones europeas, aunque por otro lado abarata la factura del petróleo, que cotiza también en niveles de récord. El barril de crudo brent sobrepasó ayer el listón de los 80 dólares por barril.

Aparentemente ajenas a las turbulencias, las Bolsas tuvieron ayer una jornada plácida. El Ibex cerró con una subida del 0,47%, algo inferior a las de París y Londres. Nueva York cotizaba ligeramente al alza a media sesión, pese a que la falta de efectivo en Estados Unidos sigue obligando a la Reserva Federal a inyectar liquidez.

Jean-Claude Trichet, durante una intervención pública el pasado 21 de septiembre en Lausanne (Suiza).
Jean-Claude Trichet, durante una intervención pública el pasado 21 de septiembre en Lausanne (Suiza).BLOOMBERG

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 27 de septiembre de 2007.

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