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Entrevista:JOSÉ MANUEL BELMONTE | Escultor

"La figuración está de nuevo de moda"

José Manuel Belmonte Cortés (Córdoba, 1964) ha sido galardonado con el primer premio del Concurso de Pintura y Esculturas Figurativas de la Fundación de las Artes. Su escultura se titula Hombre pájaro y el galardón está dotado con 44.000 euros. "Se trata de un premio que defiende el arte figurativo frente a toda la barbarie de la abstracción actual", indica Belmonte. "Para mí es un reconocimiento a 24 años de trabajo", añade.

Pregunta. ¿Hay un antes y un después en su carrera después de este premio?

Respuesta. Me están viniendo cosas buenas muy seguidas. En octubre iré a Japón. Tengo pendiente otra exposición que comenzará en Bruselas... El premio me va a servir para relajarme un poquito, tranquilizarme y pensar en todo esto que me está pasando y poder actuar de forma más reposada.

P. ¿Es su mejor momento?

R. Sí. Sin darme cuenta, la última escultura que he hecho, que es la de un hombre mayor apoyado en un brazo, refleja ese equilibrio que estoy encontrando ahora a través del arte. Mi vida siempre ha girado en torno al arte. Al final he ido aislándome de muchos temas de la vida y me concentro en el arte. Creo que ésa es la única manera de llegar a ser algo importante.

P. ¿Ha conseguido vivir del arte?

R. Sí, llevo 24 años viviendo del arte. Pero ahora estoy empezando a vivir mejor. El premio lo veo como una afirmación personal al esfuerzo que he hecho durante mucho tiempo. He estado becado en Italia, he hecho ya proyectos importantes. Incluso he sido el negro de un importante escultor español durante cuatro años.

P. ¿De quién?

R. No, no lo puedo decir. El caso es que he tenido que hacer muchas cosas para sobrevivir. Aparte, el artista también tiene una vida muy solitaria. Yo me meto todos los días en el taller a las ocho de la mañana y salgo a las diez o las once de la noche. Y no hay nadie que me diga que lo que estoy haciendo está bien o mal. El premio supongo que quiere decir que estoy en el camino.

P. ¿Se ha acordado de los momentos más difíciles? Por ejemplo, de aquella escultura pública de Juan de Mesa que levantó en Córdoba tantas críticas.

R. No me he acordado. Aquello forma parte ya del pasado, es algo anecdótico. Yo siempre he creído en mí, en mi escultura. No entendí en su momento aquellas críticas, sobre todo la de algunos compañeros. Quizás los artistas de Córdoba tendríamos que unirnos más en vez de criticarnos.

P. ¿Es más complicado alcanzar el reconocimiento artístico ahora si el creador se centra en el arte figurativo como hace usted?

R. En todo el mundo la figuración está de nuevo de moda, aunque España se está resistiendo todavía. Quizás el problema sea que muchas galerías tienen mucho fondo de obra abstracta que tienen que sacar. Pero pronto empezarán a apostar por la figuración. Estoy seguro. Es curioso, porque mi trabajo se ha valorado más fuera de España que aquí. Y en concreto en Córdoba. Córdoba es una ciudad difícil para su propia gente.

P. Usted ha centrado gran parte de su carrera en la escultura pública, en los monumentos que en muchos casos se realizan por encargo.

R. Sí, pero llevo tres años preparando la exposición que arrancará en Bruselas. Aunque la verdad es que los artistas tenemos que vivir, que comer, que pagar materiales. El monumento público me ha cubierto las necesidades económicas, aunque yo ya tengo mi obra personal como el Hombre pájaro... Desde que hice esta obra la consideré una obra redonda

P. ¿La última obra es siempre la mejor?

R. Creo que la mejor es la que queda por hacer. Yo hago una escultura y cuando comienzo, en ese momento creativo, me entusiasmo. En esos primeros momentos estás como alucinado. Es como un estado de trance. Pero una vez que está terminada la escultura, me fumo un cigarro y empiezo a verlo de otra forma, me pregunto muchas cosas... Y a la semana siguiente ya no me gusta. Creo que en un artista hay una evolución diaria. Tengo que seguir expresándome.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de septiembre de 2007