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Reportaje:

Víctima del 'comando' SAM

Cecilio Pajares, de 65 años y desollador de toros, pierde la dentadura de una pedrada en una "acción" de un grupo radical de defensa de los animales

El comando SAM tiene sus propias reglas: "La lucha es diaria", "acción directa ya", "precaución y astucia" y "estudio del objetivo". Son los principios básicos por los que se rige esta escisión del autodenominado Frente de Liberación Animal (ALF, en sus siglas en inglés). Sus activistas se encuentran dispersos por todo el mundo y, como recomiendan sus propias reglas, jamás reivindican sus acciones con el mismo nombre. Sencillamente, "todo aquel que lleva a cabo una acción de acuerdo con los principios del ALF es un miembro del ALF". En paralelo a la lucha anticonsumista y antisistema del Fight Club de Chuck Palahniuk, el objetivo de este movimiento violento que asegura en su web haber surgido en la Inglaterra de los años sesenta, es "llevar a cabo daños económicos a los que sacan provecho de las miserias y de la explotación de los animales". El pasado sábado por la noche actuaron en Madrid, concretamente en Morata de Tajuña (6.548 habitantes).

Los activistas se encuentran por todo el mundo y nunca firman con el mismo nombre

La Guardia Civil de San Martín de la Vega, que lleva el caso, no ha detenido aún a nadie

Hacia media noche, Cecilio Pajares, un desollador de toros de 65 años, dormitaba en su furgón: Cárnicas Pajares, SL, pone junto al logotipo de una cabeza de un toro en el capó. Estaba aparcado junto al matadero de Morata, con las puertas del cajón abiertas para que se oreara la carne, aún caliente, de los toros que habían matado en la corrida de la tarde, con motivo de las fiestas del pueblo.

Cecilio esperaba a su hijo, también desollador de toros, que se había acercado a ver los encierros. Los cuatro toros que corrían esa noche acabarían también en el cajón del furgón después de que él y su hijo les quitasen la piel, la cabeza, las asaduras y las tripas, y los trocearan en el matadero. Tal y como hizo toda la vida el padre de Cecilio, tal y como llevaba haciendo él 40 años y como hacía su hijo ahora. La profesión de desollador de toros pasa así de generación en generación. Ellos van, como los feriantes, de feria en feria haciendo su trabajo para vender la carne después.

Cansado de esperar en la oscuridad, Cecilio fue a encenderse un cigarrillo. Sacó su paquete de Winston del bolsillo de su camisa y el mechero, apretó el chisquero y... Un enorme pedrusco de hormigón de más de un kilo de peso atravesó la ventana del conductor y le arrancó de cuajo gran parte de la dentadura. En el suelo del vehículo y en los asientos sangre, ocho de sus dientes y el cigarrillo. Las fotos que tomaron después como prueba y que ahora están en manos de la Guardia Civil lo dejan ver todo.

Cecilio salió del coche conmocionado, aunque no llegó a perder el conocimiento. Un matarife del matadero le vio con la cara ensangrentada y le ayudó a incorporarse y a llamar a la Guardia Civil, que minutos después se presentó en el lugar y le trasladó al centro de salud, donde le curaron las heridas y le dieron ocho puntos de sutura. "Era inexplicable, no entendía nada, ni era capaz de darle una explicación a los agentes", cuenta Cecilio. Todo se aclaró de golpe cuando regresaron al lugar de los hechos.

Una nota, tamaño folio, había sido cuidadosamente dejada sobre el suelo del cajón del furgón: "Vas a sufrirlo en tus propias carnes"", ponía con mayúsculas y en letra impresa. Debajo, la foto de un matarife abriendo en canal a un animal. Y abajo la firma: Comando SAM, con el dibujo de una estrella dentro de cada a.

La brutal "acción", que ha dejado a Cecilio postrado en el sofá de su casa de San Martín de la Vega, casi sin dientes, a base de purés y de calmantes para el dolor, era reivindicada por ese colectivo, que aparece en Internet vinculado a un movimiento conocido como "veganismo".

Se trata, en principio, de una filosofía de vida: "Es una alternativa ética y sana al consumo y dependencia de los productos -no adaptados a nuestras necesidades físicas y espirituales- como la carne, el pescado, los lácteos, los huevos, la miel, los productos derivados de los animales y otros artículos de origen animal, como el cuero y las pieles. Es el estilo de vida más sano y respetuoso con los animales y la naturaleza", se definen en la red.

Como toda filosofía, tiene interpretaciones y adeptos. Y, como no podía ser de otro modo en el siglo XXI, el núcleo duro, que agrupa al Frente de Liberación Animal y al comando SAM, está representado por una dirección web: www.accionvegana.org. Esto es, un sitio en el ciberespacio en el que se reivindican "acciones" similares a la que acabó el pasado sábado con la dentadura de Cecilio. Además, contiene un "manual del activista" e instrucciones para ser miembro, junto con los riesgos que eso entraña.

Según la comandancia de la Guardia Civil de San Martín de la Vega, donde Cecilio denunció los hechos, "se trata de un hecho aislado". La investigación sigue abierta y, hasta el momento, no se ha detenido a nadie. Vecinos del pueblo de Morata de Tajuña, aseguraban ayer, en cambio, que ha habido manifestaciones en contra de las corridas en varias ocasiones durante estas fiestas, pero que se han limitado a "gritos y pancartas". Lo cierto es que se había abierto hace tiempo un tenso debate sobre la fiesta taurina en el pueblo, como puede verse en el foro que recoge la página web del Ayuntamiento de Morata. Las discusiones agrias entre supuestos vecinos de la localidad se suceden. Y las "acciones" reivindicadas en la web de Acción Vegana también: "Pintadas en el matadero de Morata", "sabotaje a un remolque pesado de camión"... Otras víctimas y, quizá, otras pistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de septiembre de 2007