Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

UME: el Ejército que soñó Zapatero

El presidente visita por vez primera el cuartel general de la Unidad Militar de Emergencias

Flanqueado por los ministros de Defensa e Interior, José Antonio Alonso y Alfredo Pérez Rubalcaba, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero acudió ayer por vez primera al cuartel general de la Unidad Militar de Emergencias (UME), en la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid).

Lo hizo para felicitar a sus miembros, que este verano han tenido su bautismo de fuego en la lucha contra los incendios forestales de Canarias y Castellón. Y también para proclamar que se siente "personalmente muy comprometido" con la creación y desarrollo de esta unidad, que representa "el papel del Estado como garante de la seguridad, la cohesión y la solidaridad entre todos los territorios de España".

En su entrevista con el director de EL PAÍS, el pasado 2 de septiembre, Zapatero citó la UME como una de sus "dos iniciativas muy personales" de esta legislatura [la otra fue el logotipo "Gobierno de España"] y situó su origen en una noche de insomnio en que la nieve colapsó las carreteras de Burgos, en diciembre de 2004; y no en el incendio de Guadalajara que se cobró la vida de 11 agentes forestales en julio del año siguiente.

Sea como fuere, la unidad se creó en un Consejo de Ministros de octubre de 2005 y ayer, casi dos años después, Zapatero pudo pasar revista a la compañía de lucha contra el fuego, con sus motobombas, sus trajes ignífugos y el hidroavión CL-415, que realizó una exhibición de lanzamiento de 6.000 litros de agua, pero no a los especialistas en hacer frente a nevadas o inundaciones, que aún se encuentran en fase de instrucción.

El sello de Zapatero es patente en la UME -una de sus bases principales estará en León, ciudad en la que estudió el presidente, donde éste anunció su creación y la unidad desfiló por primera vez- aunque la dependencia directa del jefe del Gobierno se ha ido diluyendo.

Si el acuerdo constitutivo de la UME decía que ésta actuaría "cuando lo decida el presidente del Gobierno o el ministro en quien delegue", la última orden ministerial la pone bajo dependencia orgánica del ministro de Defensa, operativa del jefe del Estado Mayor de la Defensa y funcional del secretario de Estado, el subsecretario y el secretario general de Política de Defensa, al margen de "las misiones operativas que le encomiende" Zapatero.

Donde más se ha notado el padrinazgo del presidente del Gobierno ha sido en el fuerte respaldo económico, lo que ha permitido su vertiginoso crecimiento. En 2006, la UME recibió inversiones por valor de 127,9 millones de euros, a los que se sumarán otros 107,8 este año y 265,7 más el próximo. En total, 500 millones.

La UME cuenta ya con 1.987 miembros, casi la mitad de su plantilla total (poco más de 4.000) que debe completarse en diciembre de 2008. Para lograrlo, se han publicado siete convocatorias de plazas y, por vez primera, se ha abierto el acceso directo desde la calle y no sólo para quienes forman parte de los ejércitos.

La creación de una unidad militar "segregada" de las Fuerzas Armadas y dedicada exclusivamente a tareas de protección civil ha provocado recelos en círculos militares y en el PP que, a través del senador Alejandro Muñoz Alonso, expresó el miércoles sus dudas sobre el "encaje constitucional" de la UME. Más dudoso es que, una vez en el poder, el PP se atreviera a desmontarla.

Como niño con zapatos nuevos, el presidente ejerció ayer de periodista improvisado y relegó a los informadores al papel de espectadores. En un improvisado corrillo, interrogó al jefe de la UME, el teniente general Fulgencio Coll, sobre su sistema de mando y control, el campamento para desplazados o el nivel en que esta nueva unidad situará a España con respecto a otros países. "Muy bien", concluyó satisfecho. Y se dio la vuelta sin responder él mismo a ninguna pregunta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de septiembre de 2007