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El fuego en la subestación de Maragall empezó en la sala de circuitos común de REE y Fecsa

Red Eléctrica dice que las protecciones de Badalona actuaron antes de tiempo y evitaron problemas

El incendio en la subestación eléctrica de Maragall, que el pasado 23 de julio expandió el apagón por Barcelona, se originó en la zona común que Red Eléctrica (REE) y Fecsa Endesa comparten en esta instalación. Así lo afirma un informe técnico que esta compañía tiene previsto enviar hoy, junto con el resto de documentación requerida sobre el gran apagón, a la Comisión Nacional de la Energía (CNE), que aún no tomará decisiones. El informe lo ha elaborado una empresa española especialista en incendios, en colaboración con dos expertos norteamericanos.

La empresa autora del informe pide no ser identificada "para evitar presiones". Su trabajo no aclara cuál fue la causa que originó el fuego. Pero sí descarta que Red Eléctrica, la empresa que actúa como operador técnico del sistema y que gestiona la red de transporte, tenga la culpa exclusiva de lo ocurrido. "El fuego de Maragall no se produjo en la subestación compacta de Red Eléctrica, sino en la sala de circuitos, que en Maragall está además gestionada por Endesa", explica Alberto Carbajo, director general de Operación del Sistema Eléctrico de REE.

Las instalaciones de una subestación se reparten en varias plantas. La superior corresponde a REE. El primer piso, en este caso, a Fecsa. Y luego está lo que en el sector denominan la entreplanta o sala de circuitos, donde se alimentan cables y líneas de ambas compañías.

Al ser preguntada al respecto, Fecsa se remitió ayer tanto a la intervención de su presidente, Manuel Pizarro, ante el Parlament -en la que Pizarro atribuyó la responsabilidad de lo ocurrido a Red Eléctrica- como a lo que concluyan finalmente los expedientes abiertos por la Generalitat y por el organismo regulador.

Consejo de la CNE

Hoy termina el plazo para que Endesa y REE envíen toda la documentación que les ha requerido la CNE. Las empresas han apurado el tiempo hasta el final. Al consejo de la Comisión, que se reúne hoy, no le dará tiempo a analizar, pues, a fondo la documentación que se reciba, pero sí a cruzar impresiones, a partir de las primeras conclusiones del ponente designado para el expediente, Sebastià Ruscalleda.

Fuentes de la CNE explicaron ayer que el propio Ruscalleda se personó el jueves pasado en las subestaciones afectadas para comprobar daños. Pero su informe no está aún cerrado. La Generalitat y la CNE trabajan "en estrecha colaboración", según ambas partes, ante la complejidad del misterioso incidente. No se descarta una presentación conjunta de sus conclusiones.

Una de las escasas pistas que han aflorado hasta ahora aluden, según la Generalitat, al comportamiento de las protecciones de las subestaciones: "Se ha detectado al menos una actuación no de acuerdo con el diseño de la protección", dice Economía, sin precisar la subestación. REE confirma que se trata de Badalona, que "sí actuó, pero antes de tiempo". Se trata de una protección de tecnología más antigua, incluida en un programa de renovación.

La paradoja de este "uso intempestivo" (en sus palabras), o sin causa justificada, de las protecciones es que fue positivo. Impidió la expansión del problema y desconectó la subestación incendiada, la de Maragall, antes de que se activara la señal de incendios. El cable de 220 kilovoltios de Maragall siguió con tensión hasta que lo desconectó Badalona. Es decir, que la cosa hubiera sido peor, aunque REE subraya que las protecciones habrían actuado igualmente en cuanto se hubiera activado la señal antiincendios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de septiembre de 2007