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Señales de alerta en el mercado laboral

El mercado laboral ha comenzado a emitir señales preocupantes. Agosto ha resultado un mal mes para el empleo. Los motores tradicionales de contratación de la economía española en los últimos años -la construcción y los servicios- han comenzado a griparse; y los engranajes destinados a sustituirlos -la industria, principalmente- no demuestran la fuerza necesaria, al menos por el momento, para mantener el fuerte ritmo de creación de empleo mantenido hasta hace poco tiempo.

La contratación indefinida cayó respecto al mismo mes del año anterior por primera vez desde la reforma laboral

La construcción y los servicios suman nueve de cada diez nuevos desempleados inscritos el pasado mes

El paro registrado sufrió en agosto un aumento de casi 58.000 personas, el mayor recogido en la serie histórica

Las cifras oficiales divulgadas ayer son parciales y no fotografían el mercado de trabajo con la misma fiabilidad que la Encuesta de Población Activa -de periodicidad trimestral-. Lo preocupante de ayer es que muchos datos apuntan en la misma dirección: la negativa. El paro registrado sufrió el mayor ascenso que se recuerda en agosto, los contratos indefinidos experimentaron la primera caída interanual desde la reforma laboral; el número de cotizantes se redujo con más fuerza que otros años y el de parados aumenta en los últimos 12 meses en 44.619 personas.

El Ejecutivo opina que el mal dato es "estacional" y no marca una tendencia. Según Octavio Granado, secretario de Estado de la Seguridad Social, agosto ha sido un "bache".

La herencia del PP

Mariano Rajoy considera que el ascenso del paro se debe a que "la herencia económica y la inercia de los Gobiernos del PP se ha acabado" porque el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no ha hecho "nada" en estos tres años. Curiosamente, hay que remontarse justo hasta las fechas de la herencia, las del cambio de Gobierno, para encontrar cifras interanuales tan negativas. El aumento del paro registrado en 12 meses alcanzó las 57.930 personas en abril de 2004, mes del relevo, y las 55.101 personas en mayo de 2004. En 2003, último ejercicio completo con el PP al frente de la economía, no hubo un solo mes en que se redujera el paro registrado frente al mismo mes del año anterior.

Rajoy, en todo caso, calificó en rueda de prensa de "muy preocupante" el dato de paro registrado conocido ayer y se refirió al mes pasado como o "el peor agosto de la historia" tanto en incremento de parados como en bajada de afiliados a la Seguridad Social.

La secretaria de Política Económica del PSOE, Inmaculada Rodríguez-Piñero, fue la encarga de responder al número uno de los populares. La portavoz socialista afirmó que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha mejorado "con creces" la herencia económica recibida y que además ha resuelto problemas que el PP "intentó ocultar" en su día, como la deuda de RTVE o la crisis de los astilleros.

Rodríguez-Piñero desgranó en su respuesta varios de los logros de esta legislatura como la creación de más de 2,6 millones de puestos de trabajo, "más que todos los que creó el PP en toda la legislatura anterior" o los 2,4 millones de contratos indefinidos suscritos desde que entrara en vigor la reforma laboral.

Hasta hace bien poco, del mercado laboral brotaban las buenas noticias. El segundo trimestre del año se cerró con una tasa de paro del 7,95%, la más baja de la democracia. Pero ya en julio, comenzaron a atisbarse signos preocupantes, que ahora continúan.

Desde 2001, agosto es un mal mes para la creación de empleo. Pero este año se han registrado casi 58.000 parados más, un aumento que duplica el del año anterior, y es el peor que se registra en los últimos 11 años, los que recoge la serie histórica.

La construcción y los servicios tienen mucho que ver en este mal dato. Casi nueve de cada diez de los nuevos parados registrados proceden de ambos sectores. Y es que del ladrillo, en los últimos meses llegan noticias que apuntan a un frenazo del sector (el pasado lunes, sin ir más lejos, se supo que la cifra de hipotecas firmadas había descendido en el primer semestre por primera vez en seis años, un claro síntoma de que la demanda se detiene).

A esta tesis se abona Ángel Laborda, jefe del servicio de estudios de Funcas (la fundación de las cajas de ahorro). Para él, el dato de agosto es "realmente negativo". Y no porque rompa una tendencia anterior, sino por su dimensión. "La economía española y el sector de la construcción se están desacelerando. El dato se inscribe dentro de lo que se observa en otros indicadores de la construcción [viviendas iniciadas, precios, etcétera]", añade.

David Cano, socio de Analistas Financieros Internacionales, también cree que la economía española y la construcción están perdiendo dinamismo, pero opina que no hay que ser alarmistas. "Es lógico. No podemos seguir manteniendo tasas de crecimiento de la economía del 4% indefinidamente. No debe asustarnos". Y añade: "No se está destruyendo empleo, sino que se crea, pero a un ritmo menor".

La desaceleración de la construcción ha castigado a hombres e inmigrantes principalmente. Este sector absorbe principalmente mano de obra entre estos colectivos, por lo que es lógico que ahora ambos sean los que acusen un mayor impacto. Así la cantidad de hombres parados aumentó un 5,8%, frente al 1,1% femenino. Lo que acabó traduciéndose en que tres de cada cuatro nuevos demandantes de empleo fuesen hombres.

Menos contratos

También el número de contratos marcó un punto negativo. En agosto se firmaron 1.287.035 millones de compromisos, un 2,71% menos que el año anterior. Pero lo más llamativo en este apartado llega de la mano de la contratación indefinida. Desde que entró en vigor la reforma laboral en julio de 2006 (en realidad, desde marzo de 2005), el número de contratos indefinidos siempre había crecido con respecto al mismo mes de año anterior. En agosto, ha llegado el primer retroceso en este capítulo, un 8,87%. Lola Liseras, secretaria confederal de Empleo de Comisiones Obreras, opina que pese al descenso, el porcentaje de compromisos indefinidos de empleo indefinido (9,9% sobre el total de contratos) es significativo.

La media de afiliados a la Seguridad Social se redujo en 206.865 en agosto, pero aún crece en 530.714 en un año.

El secretario general de UGT, Cándido Méndez, en una entrevista concedida ayer a la Cadena SER, calificó los resultados de "malos", pero apuntó que "una golondrina no hace verano". Méndez mostró su confianza en que el dato sea coyuntural.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de septiembre de 2007