Reportaje:

La primera 'beefeater' debuta en la Torre de Londres

Moira Cameron inicia su trabajo como guardia de las joyas de la corona

Moira Cameron, de 42 años, la primera mujer beefeater de la historia, empezó ayer a servir como guardiana de la Torre de Londres, el lugar en el que se guardan las joyas de la corona británica. Cameron, natural de Argyll (Escocia), derrotó en enero pasado a los cinco candidatos varones que también aspiraban a hacerse con la plaza disponible para convertirse en uno de los tan sólo 35 beefeaters, cuyo título oficial es el de Vigilantes Alabarderos del Palacio Real Fortaleza de la Torre de Londres.

Este cuerpo de vigilancia, cuyo famoso uniforme de gala en azul y escarlata cuesta mil libras (1.366 euros al cambio actual) fue creado en 1485 y se cree que su sobrenombre viene de la ración diaria de carne a la que tienen derecho (la traducción literal de beef eater es precisamente comedor de carne).

La nueva alabardera ganó la plaza frente a los cinco varones que también competían
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La llegada de Cameron es consecuencia de la incorporación de la mujer al mundo militar. Para ser candidato a yeoman o alabardero (en puridad, el título de Moira Cameron debería ser yeowoman o alabardera) hay que haber pasado antes 22 años de servicio en el Ejército. La nueva guardia de la Torre de Londres se incorporó al Ejército cuando tenía 16 años y cumple sobradamente esa condición.

Ayer se declaró encantada con su nuevo trabajo mientras ella misma y sus compañeros intentaban aguantar las risas cuando posaban en formación para los fotógrafos. Describió la Torre de Londres como un lugar "mágico", opinión que probablemente no compartiría la reina Ana Bolena, segunda mujer de Enrique VIII, ejecutada en 1536 en la torre Verde. "Es simplemente un trabajo maravilloso y tengo mucha, mucha suerte por tenerlo. Cuando te levantas por la mañana ya sabes que vas a tener un buen día", añadió.

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Además de buenos días, los guardianes tienen un salario de 20.000 libras al año (27.300 euros) y disponen de alojamiento en la misma torre, pero la cama no les sale gratis: a cada beefeater le retienen un 6% de su salario.

Desde que en enero ganó la plaza, Cameron ha tenido que aprender las 21 tareas que los beefeaters realizan cada día, incluida la ceremonia de las llaves. Pero su principal trabajo es mantener seguras las joyas de la corona y atender a los miles de turistas que visitan la torre cada día. Otra de las tareas de los yeoman, aunque se reserva a guardias especialmente adiestrados para ello, es cuidar de los cuervos que viven en la torre de forma permanente. Dice la leyenda que cuando los cuervos abandonen el lugar, la torre Blanca se desplomará y el Reino Unido desaparecerá.

Por si las moscas, el rey Carlos II (1630-1685) publicó un real decreto que obliga a mantener seis cuervos en la torre. Para evitar que huyan, sus cuidadores les recortan las plumas del ala derecha cada tres semanas. Incluso en Inglaterra hay cosas que están por encima de los derechos de los animales.

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