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Muere un bebé por la paliza que le propinó supuestamente el compañero de su madre

La mujer, embarazada, intentó tirarse por el hueco de la escalera al ver a su hijo malherido

Un bebé de 11 meses se convirtió el pasado sábado en la última víctima de malos tratos infantiles. Sucedió en Reus (Baix Camp), cuando poco antes de las dos de la tarde la madre volvía del supermercado y, al llegar a casa, encontró a su hijo malherido, con signos evidentes de violencia. Su compañero sentimental, Luigi G. R., de 18 años de edad y de origen dominicano, se había quedado a cargo del menor mientras la madre compraba. Ayer, la mujer declaró ante el Cuerpo Nacional de Policía que le considera el autor material de la fatal paliza que terminó con la vida de su hijo.

Pocos fueron los vecinos que no se estremecieron al oír los gritos de la madre cuando llegó al piso. La mujer, también dominicana y de 20 años de edad, rompió a llorar y a gritar al advertir las heridas de su hijo. Justo después de avisar a la ambulancia para atender a la criatura ella también sufrió un ataque de ansiedad, y otra ambulancia tuvo que acudir al lugar para prestarle asistencia.

La pareja explicó a la telefonista del servicio de emergencias que el bebé "se había caído y se había hecho mucho daño". El pequeño fue trasladado de inmediato al Hospital Universitario Sant Joan de Reus, donde llegó alrededor de las tres de la tarde del sábado, pero había fallecido por el camino a causa de una parada cardiorrespiratoria.

La pareja se alojaba desde hacía un año y medio en el número 3 de la céntrica calle Maria Antònia París, donde vivían de alquiler junto a una nutrida comunidad de inmigrantes dominicanos. Varios de estos amigos y familiares trataban ayer de explicarse el porqué del suceso reunidos en un bar cercano a la vivienda. Sus testimonios coinciden en apuntar que no era la primera vez que la violencia aparecía en la pareja.

Malos tratos

Un amigo de la madre aseguraba ayer que el detenido, que reside en España desde hace dos años y trabaja de empleado de limpieza en un cámping de Mont-roig del Camp (Baix Camp), "se había vuelto muy violento" en el último año. Estas fuentes añadieron que tanto el bebé fallecido como la madre habían sufrido sus golpes en repetidas ocasiones y que eran habituales las discusiones entre ellos. Sin embargo, la policía no tenía ayer constancia de denuncias previas de malos tratos contra el detenido, aunque fuentes policiales explicaron que los agentes investigan estos posibles antecedentes de violencia. Otras fuentes cercanas a la pareja explicaron que el padre del bebé fallecido, fruto de una relación anterior de la madre, quería llevárselo a Santo Domingo.

Los cardenales que presentaba el bebé y los hematomas repartidos por todo el cuerpo hicieron que los médicos del hospital Sant Joan de Reus activaran de inmediato el protocolo que establece que los servicio médicos avisen tanto al Departamento de Acción Social de la Generalitat como a la Justicia al detectar un posible caso de malos tratos, informaron fuentes del hospital.

Los médicos dieron aviso al juzgado de guardia de Reus, que el sábado era el número 3 y que decretó el secreto sumarial sobre el caso. Nada pudieron hacer los médicos de urgencias por reanimar al bebé, aseguraron ayer fuentes hospitalarias. Mientras tanto, la madre recibía atención médica por un ataque de ansiedad. Varios vecinos del bloque donde vivía la pareja impidieron que la mujer se quitara la vida arrojándose por la escalera en pleno ataque de histeria. Ella, también empleada de limpieza, está embarazada de unos cinco meses del presunto homicida de su otro hijo. Ayer declaró ante los agentes del Cuerpo Nacional de Policía, del mismo modo que lo hizo su compañero sentimental, el detenido Luigi G. R. Por otra parte, los forenses analizaron también ayer el cuerpo del bebé para determinar las circunstancias de su muerte.

Indignación de los vecinos

En esta parte de la ciudad de Reus conviven múltiples personas de origen dominicano. Algunas de ellas, tras acudir el pasado sábado a la vivienda de la pareja, tuvieron que ser vigiladas por la Policía Municipal. Fuentes de la Policía Local aseguraron que algunos familiares de la madre "estaban muy alterados y se mostraban potencialmente violentos", e incluso se desplazaron al hospital con la intención de arremeter contra el detenido.

Fuentes policiales se mostraron convencidas de la autoría del homicidio. "Hemos detenido al único que estaba con el bebé cuando recibió esas heridas", dijo ayer un portavoz del cuerpo. Múltiples vecinos y amigos de la pareja coincidían ayer en reforzar esta idea.El detenido, que fue arrestado apenas dos horas después del ingreso del bebé en el hospital, pasará a disposición judicial durante el día de hoy.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de septiembre de 2007