Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Golpe a la banda terrorista

La Guardia Civil descubre la fábrica de bombas de ETA e intercepta un coche listo para otro atentado

Detenidos el experto en explosivos y el lugarteniente de Txeroki - Participaron en el robo de 350 pistolas y el ataque a la T4 - Rubalcaba: "Era la base operativa de los atentados más significativos"

Golpe a la médula de ETA. La Guardia Civil y los Renseignements Généraux asaltaron ayer un chalé de Cahors (Francia) que era la base operativa del aparato militar de la banda donde se escondían cuatro etarras implicados en el robo de 350 pistolas en Francia, el atentado contra la T-4 y el secuestro de una familia de Orio para usar su furgoneta en un ataque. En la casa, un taller para fabricar bombas, han sido detenidos Luis Ignacio Iruretagoyena, máximo experto en bombas de ETA, y el lugarteniente de Txeroki, Oihan Barandalla. Los terroristas ya tenían otro coche bomba listo para atentar. La banda ha perdido en dos meses su aparato de falsificaciones, ha visto descabezado su aparato logístico y, ahora, esto.

ETA ya estaba preparando otro gran atentado. Otro coche bomba que iba a cargar con una gran cantidad de explosivos, posiblemente 200 kilos. El vehículo estaba oculto en un garaje de un chalé adosado de Cahors, en el centro-sur de Francia, que la Guardia Civil española y los Renseignements Généraux franceses reventaron con las primeras luces del alba de ayer. La casa era "la base operativa de las acciones más significativas" cometidas por ETA antes y después de la ruptura formal de la tregua y donde se ocultaban cuatro terroristas, dos de ellos pesos pesados de la banda: Luis Ignacio Iruretagoyena, Suni, el máximo experto etarra en fabricación de bombas y miembro de la directiva de la organización, y Oihan Barandalla, lugarteniente de Garikoitz Azpiazu, Txeroki, el jefe de los comandos. Que se sepa, este núcleo participó en el robo de 350 pistolas en una armería francesa, la voladura de un aparcamiento de la T-4, el secuestro en Francia de una familia de Orio para atentar en Castellón y, al menos, otros dos intentos más de ataque con coche bomba.

La casa de Cahors, en el tranquilo barrio de Payrat, llevaba varios días bajo vigilancia. Sus moradores apenas salían del chalé de dos plantas y garaje, con cuatro habitaciones y un pequeño jardín, al que habían llegado en marzo.

Los investigadores habían llegado hasta ella gracias a la investigación de José Antonio Aranibar Almadoz (anterior lugarteniente de Txeroki), que fue detenido el 2 de julio en Saint Jean de Pied de Port con una furgoneta con 165 kilos de explosivos destinada a un atentado cuyo objetivo se ignora. El seguimiento de las citas de la persona que había participado en la entrega de este vehículo acabó llevando a Cahors. Pero los terroristas que moraban la casa no fueron identificados hasta el viernes pasado, según Jean-Michel Bourles, vicefiscal antiterrorista de París.

Armados pero sin resistencia

Los agentes entraron a las seis de la mañana en la casa con apoyo de la Policía Judicial francesa, a pesar de que algunos de los responsables del operativo hubieran preferido aguantar algo más para que cayeran más terroristas y de más rango en la red. La mayor pieza detenida es Luis Ignacio Iruretagoyena, de 50 años, considerado el mayor experto en fabricación de bombas de ETA. Aunque los terroristas estaban armados, no ofrecieron resistencia a la detención.

La mano de Iruretagoyena, que colaboró con las guerrillas de Nicaragua y El Salvador en los años 80 y 90, estaba en la sofisticada bomba que el 30 de diciembre demolió un aparcamiento de la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas, que causó la muerte de dos ciudadanos ecuatorianos. Pero también se le considera el autor de la bomba que los terroristas querían hacer estallar el pasado domingo contra una instalación pública, posiblemente en Castellón, y de los coches bomba interceptados el 21 de junio en Ayamonte y el 2 de julio antedicho en Saint Jean de Pied de Port. Tres ataques frustrados y uno consumado.

La otra pieza de peso es Oihan Barandalla Goni, de 31 años, ya que se considera el sustituto como mano derecha de Txeroki del detenido Aranibar. Este etarra era uno de los cuatro hombres que junto a una mujer robó el 23 de octubre 350 pistolas, cuatro rifles con mira telescópica y 80.000 balas de la armería Sidam de Vauvert. Los asaltantes secuestraron previamente a la familia del dueño, una pareja y su hijo menor de edad.

El modus operandi de este asalto, principal toque de atención de que el entonces proceso de paz se estaba torciendo hacia una vuelta a la violencia, es similar al que, posiblemente el propio Barandalla, utilizó el viernes pasado. Ese día un grupo de cinco personas, entre ellos una mujer, secuestraron en un aparcamiento para autocaravanas de Messanges a un matrimonio de Orio y a su hijo de cuatro años para robarles la furgoneta con la que iban a atentar el domingo pasado, precisamente con una bomba de más de 150 kilos construida por Iruretagoyena.

De menor peso, pero quizá vital para aclarar las actividades de los etarras que se supone que han entrado en España, es la detención de Ander Mugika Andonegi. En junio se supone que estaba en España, ya que un coche con su huella dactilar fue abandonado por los terroristas cuando pensaban entrar con él a Portugal. El objetivo era entregarlo a etarras supuestamente ocultos allí, que lo iban a utilizar, casi con total probabilidad, para atentar en Andalucía, posiblemente en Sevilla, a tenor de las pistas obtenidas. La cuarta detenida es Alaitz Aramendi, una joven de la que sólo se sabía que había sido candidata en dos ocasiones en listas abertzales radicales.

Los agentes que participaron en el registro hallaron en el garaje de la casa dos coches robados en Francia. Uno ya estaba listo para ser utilizado en un atentado. "Estaban preparando un atentado con coche bomba", sentenció ayer Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior, durante una rueda de prensa en Madrid. No obstante, ni el ministro ni las fuentes antiterroristas consultadas pudieron precisar ayer cuál podía ser el objetivo, ni tampoco el de la bomba lapa que también ha sido localizada durante el registro de la casa.

"La operación es de una enorme importancia, importantísima, ya que la casa era la base operativa desde la que se preparaban las principales actividades de ETA, de las más significativas", añadió. La vivienda, apartada y tranquila, albergaba un laboratorio de explosivos (una cabina hecha con plásticos), 350 kilos de material explosivo (nitrato de amonio, polvo de aluminio y pentrita reforzante), pistolas, metralletas y un lanzagranadas. Y el inventario no está completo.

Todos, menos Durango

Rubalcaba aseguró que los detenidos pertenecen al aparato militar etarra y que los cuatro detenidos serían los responsables o habrían tenido alguna participación en todos los atentados o intentos perpetrados por la banda desde el final del alto el fuego. Todos menos el atentado contra la casa cuartel de Durango del viernes pasado, obra de un comando que se supone radicado en Vizcaya. Los terroristas que perpetraron este atentado tendrían su propia infraestructura y su propio suministro, según las fuentes consultadas. "Es muy importante, mucho, pero que se haya desarticulado este taller no quiere decir que no haya más", advierte un mando antiterrorista.

La operación se suma al descabezamiento del aparato de falsificaciones, de la jefatura del logístico, a los golpes al aparato militar, entre otros. Así, desde que el 5 de junio ETA oficializó el final de la tregua y con ella del llamado proceso de paz, han sido detenidos 27 terroristas, 19 de ellos al otro lado de la frontera. El registro de la vivienda continuaba anoche, con los cuatro etarras de testigos.

Secuestradores de la familia de Orio

El registro de la casa de Cahors ha arrojado pruebas evidentes de que sus moradores, todos o algunos, participaron en el secuestro en Francia de una familia de Orio (Guipúzcoa) para intentar atentar el domingo pasado con la furgoneta adaptada como autocaravana que les robaron. En una de las habitaciones de la vivienda ha sido hallado un ordenador portátil sustraído al matrimonio secuestrado durante dos días y medio por cinco etarras. Las fuentes consultadas aseguran que Oihan Barandalla Goñi participó tanto en el secuestro como en el alquiler de la casa rural donde estuvo retenida la familia raptada.

La Gendarmería francesa ya ha localizado, gracias a la colaboración ciudadana, la casa rural, sita en la localidad de Gurs, en la zona de Bearn, a 110 kilómetros de Messanges (donde fue secuestrada la familia, que declaró que tardaron una hora en llegar a la casa en coche) y a unos 50 de Ousse, entre Bayona y Burdeos (donde se produjo la liberación).

La agencia Vasco Press asegura que el hallazgo de la casa se produjo después de que sus propietarios, al enterarse por los medios de comunicación de los detalles del secuestro, acudieran a la Gendarmería para mostrar su sospecha de que su vivienda podría haber sido utilizada por la organización terrorista. El matrimonio de Orio, que fue conducido por la policía hasta Gurs, confirmó que había sido en esa casa donde habían permanecido cautivos y encadenados desde el viernes hasta el domingo.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró ayer que los detenidos son "parte del núcleo central del comando que atentó contra la T-4 y de Castellón". La bomba era de Iruretagoyena y el secuestro obra de Barandalla, lo que hace sospechar a los investigadores que el resto de los detenidos también participaron en la génesis y ejecución del atentado que se frustró el domingo pasado. De hecho, se sospecha que Alaitz Aramendi pudo ser la mujer que participó en el secuestro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de septiembre de 2007

Más información