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ETA hace estallar un artefacto de poca potencia en La Rioja

Una persona ha avisado de la colocación de cinco bombas en carreteras nacionales, coincidiendo con el último día de la 'operación retorno', aunque sólo ha estallado una

Un artefacto explosivo de poca potencia ha estallado esta tarde junto a la carretera N-232 a la altura de la localidad riojana de Fuenmayor, sin provocar apenas daños materiales, después de que una persona avisara, en nombre de ETA, de la colación de cinco artefactos explosivos en carreteras del País Vasco y de comunidades limítrofes, coincidiendo con el último día de la operación retorno de vacaciones. Las otras cuatro bombas han resultado ser falsas, aunque la amenaza de la banda terrorista ha provocado cortes de tráfico y retenciones de varios kilómetros.

La deflagración tuvo lugar en el talud del kilómetro 422 de la carretera N-232, que une Vitoria con Vinaroz (Castellón), en una zona despoblada, frente a unas bodegas. Aunque obligó a cortar el tráfico en la vía, no ha causado daños personales ni apenas daños materiales, ya que el explosivo era de "escasísima" potencia: los efectivos de la Guardia Civil que se acercaron hasta el lugar de la explosión han precisado que era "poco más que un petardo".

El artefacto estaba compuesto por entre 200 y 400 gramos de explosivo, según el delegado del Gobierno en La Rioja, José Antonio Ulecia, quien ha añadido que aún se desconoce su composición. La explosión ha levantado una polvareda sin causar ningún tipo de daño y que ha dejado sólo un cerco de 50 centímetros de diámetro.

Antes, sobre las dos de la tarde, una persona que dijo hablar en nombre de ETA alertaba a la DYA de San Sebastián de la colocación de cinco artefactos explosivos en otras tantas carreteras de la red nacional, que explotarían entre las tres y las cinco de esta tarde.

Según informó la DYA, el comunicante precisó que los artefactos estarían en el kilómetro 181 de la A-67, a su paso por Barreda (Cantabria); en el kilómetro 115 de la AP-68, en Armiñón (Cantabria); y en el kilómetro 251 de la N-1 en Rubena (Burgos). Los otros dos estarían colocados en el kilómetro 7 de la AP-1, en Bergara (Guipúzcoa); y en el kilómetro 421 de la N-232, en Fuenmayor (La Rioja). Este último es el que finalmente ha estallado hacia las 16.25 horas.

Cortes de carretera

Los agentes de la Guardia Civil, incluyendo efectivos de los Tedax, han rastreado el resto de tramos de carreteras en Cantabria, Burgos y Guipúzcoa en las supuestamente debían estallar el resto de las bombas. Esto ha motivado cortes de tráfico y retenciones de varios kilómetros en algunos casos.

Así, la circulación ha estado cortada en la autovía A1 entre los kilómetros 250 y 251, en las proximidades de Burgos. En esta misma provincia se ha cerrado al tráfico la autopista de peaje AP1, entre los puntos kilométricos siete y nueve, una carretera que la Ertzaintza también cortó en el tramo comprendido entre Bergara y Mondragón, en

Guipúzcoa, de los kilómetros cuatro al siete. Por último, la autovía Santander-Palencia (A-67) ha estado cortada entre los puntos kilométricos 181 y 183 de la A-67.,

en cuatro de la Autovía del Cantábrico (A-8) en dirección a Oviedo y en otros cuatro en la Autovía de la Meseta, en dirección a Palencia.

El tráfico se ha restablecido en todas las carreteras afectadas una vez que los efectivos de los Tedax han comprobado que no había indicios de bombas.