Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Amadú se pasa el día llorando

La vida de un niño de Guinea-Bissau de año y medio corre peligro porque no logra visado para ser operado en España

Amadú era antes un niño risueño. pero ahora Ruth Mañero explica que sus compañeros de la pequeña ONG catalana Amic, que ofrece atención sanitaria en Guinea-Bissau, "no han conseguido hacerle ni una foto en la que no salga llorando". El niño, huérfano de madre desde su nacimiento hace un año y medio, se pasa el día llorando: "Permanentemente. Es inconsolable", explica el cirujano Iván Mañero, presidente de Amic y hermano de Ruth.

El médico explica que el niño sufre intensos dolores provocados por una "hernia umbilical gigante" que padece desde su nacimiento, empezó a despuntar cuando tenía seis meses y creció tanto y tan rápidamente que el equipo médico de Amic que visitó al pequeño en febrero determinó la necesidad de trasladarlo a España para operarlo con urgencia. Su hernia mide ya 20 centímetros de largo y nueve de diámetro, pero no parece haber impresionado al cónsul de España en Dakar, Ricardo Aniño, que antes de irse de vacaciones denegó todos los visados de Guinea-Bissau, incluido el de Amadú.

Iván Mañero explicó ayer que la enfermedad que padece Amadú se solucionaría en España con una operación de apenas media hora, pero si no es intervenido "puede morir en cualquier momento de una muerte dolorosísima".

Largos trámites

En febrero pasado, el personal de la ONG inició el papeleo -que "cada vez es más largo y complicado", según Ruth- para traer al niño a España. Se cumplimentaron todos los trámites y recibieron todos los permisos. Menos el último: el cónsul español en Dakar, Ricardo Aniño, lo denegó. Ruth asegura que Aniño "rechazó en bloque todos los visados de Guinea-Bissau antes de irse de vacaciones".

La voluntaria critica que en la embajada española, a la que se envió un amplio dossier del niño con fotos incluidas, midiera todas las solicitudes con el mismo rasero y no las sometiera a una valoración individualizada: "No es lo mismo un señor que pide ir a España a trabajar que un niño que se está jugando la vida". Argumenta que Amadú tiene suficiente con una estancia de tres meses y no le va a costar absolutamente nada al erario público porque Amic corre con todos los gastos.

Representantes de la ONG han pedido ayuda a presidencia y a vicepresidencia del Gobierno porque, ante un atasco similar, en otras ocasiones les han dado un empujón, pero esta vez les ha pillado en agosto y en agosto todo se para menos el dolor de Amadú.

Nativel Peña, del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid, confirmó la denegación del visado. "No sé qué tipo de documentación habrán adjuntado, pero no ha sido suficiente para convencer al cónsul", dijo. Y recordó a los solicitantes la posibilidad de recurrir. Añadió que Darío Otero, que ostenta la segunda jefatura en la embajada española en Dakar, tras el titular Fernando Morán, ya ha depositado en "la bandeja de salida" una contestación al correo que le envió un miembro de la ONG.

Amadú Mané Meta fue acogido en el orfanato Casa Emanuel dirigido por tres misioneras católicas, que es el referente de Amic en el país, porque su madre murió en el parto y eso en Guinea-Bissau provoca terror. Sus familiares más próximos entendieron que la tragedia no podía deberse más que a que el niño llevaba un demonio dentro y lo abandonaron. Si ahora le vieran la enorme hernia que crece en su barriga creerían confirmado su temor porque cualquier enfermedad, -un simple estrabismo, dice Ruth-, es considerada en Guinea-Bissau un signo de la presencia del diablo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de agosto de 2007