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Gallardón exhibe sus cuatro victorias ante quienes le critican por querer ser diputado

El alcalde de Madrid dice que acatará lo que decida Rajoy, pero mantiene sus aspiraciones

Ha llegado el momento de recoger los frutos de 30 años de obediencia a la dirección del PP. Esto es lo que ayer dejaron traslucir las palabras del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, en su primera intervención pública desde que el pasado domingo volvió a ofrecerse para acompañar a Mariano Rajoy en la candidatura al Congreso. "He hecho todo lo que el partido me ha pedido siempre, he asumido las responsabilidades que me han encargado sin cuestionarlas", subrayó Gallardón, quien, tras alardear de sus cuatro "mayorías absolutas consecutivas", se extrañó de que aún sorprenda su "ilusión" de "ayudar a Rajoy". Aunque mantiene su aspiración, afirmó que acatará "siempre" lo que diga el presidente del PP.

Casi ninguno de los más de 30 medios de comunicación que ayer por la mañana acompañaron a Alberto Ruiz-Gallardón en su visita a las obras de unas instalaciones deportivas en la capital tenía el más mínimo interés en la infraestructura en cuestión. El propio alcalde de Madrid bromeó sobre la abrumadora presencia de reporteros, pero eso no le impidió seguir con el discurso que traía preparado. Sólo se saltó el guión al permitir preguntas, en contra de su costumbre en este tipo de actos.

Pero ayer se dejó. Y para evidenciar que en ese momento cambiaba su papel de alcalde por el de dirigente del PP se quitó primero el casco y, luego, se explayó a gusto en sus respuestas. Del aluvión de críticas que ha recibido en los últimos días por parte de algunos dirigentes de su partido -el portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Eduardo Zaplana; el secretario general del PP, Ángel Acebes, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, entre otros- sólo comentó su extrañeza de que "a alguien le haya podido sorprender" que vuelva a postularse como candidato al Congreso. Sus polémicas declaraciones, alegó, "son las mismas que hace dos años o que hace unos meses".

Ya 30 años en el PP

"Yo tengo 48 años y más de 30 en el PP", recordó con cierta solemnidad, antes de hacer un repaso a su trayectoria política. No dio puntada sin hilo, porque hizo valer sus cuatro victorias electorales, siempre por mayoría absoluta -fue presidente de la Comunidad de Madrid entre 1995 y 2003 y es alcalde de la capital desde ese mismo año-, y no se olvidó de subrayar que en cada convocatoria ha ido ganado votantes: en las elecciones del pasado 27 de mayo, obtuvo el 55,65% de los votos.

También recordó que en democracia lo que importan son los votos de los ciudadanos. "Y la fuerza política del PP de Madrid quedó acreditada en las últimas elecciones municipales", subrayó, obviando la victoria en la Comunidad de Madrid de su compañera de partido, Esperanza Aguirre.

No hubo asomo de autocrítica, ni siquiera a la hora de explicar por qué ahora vuelve a la carga con su ambición de ser diputado en el Congreso y alcalde de la capital, cuando ya había dicho en mayo pasado que no volvería hablar de ese asunto. "Porque si me preguntan, contesto", respondió Gallardón.

La polémica por su postulación como gregario de Rajoy en la lista del Congreso surge, efectivamente, de una entrevista que difundió el pasado domingo la agencia Efe. El alcalde de Madrid ni siquiera dijo en qué posición quería ir en la lista y que su única intención es "contribuir en todo lo que pueda a que Mariano Rajoy gane las elecciones". Lo que negó es que este deseo, que efectivamente y ha manifestado en varias ocasiones, hubiera caído mal en su partido. "¿Quién lo ha recibido mal en el partido? Yo no he oído ninguna crítica dentro del partido, ningún comentario desfavorable a esa oferta". Al día siguiente, los reproches desde su propia escudería llegaron aceleradamente

¿Alonso o Hamilton?

Por eso le preguntaron ayer: "¿Se siente cómo Fernando Alonso contra Lewis Hamilton en la escudería Mac Laren?", en alusión a su falta de apoyo en la dirección del PP. "Con quien tenemos que comparar a Alonso no es con Ruiz-Gallardón, sino con Mariano Rajoy, que va a ser, no número uno en las listas, sino en las preferencias de los españoles y será el próximo presidente del Gobierno", respondió, tras augurar que el piloto asturiano volverá a ganar el mundial de F-1.

La tormenta de verano levantada en el PP, que descarga tras la marcha de Josep Piqué en Cataluña y Jaume Matas en Baleares, ha sido recogida por el PSOE como arma de ataque al PP. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, fue ayer un poco más allá que José Luis Rodríguez Zapatero y José Blanco cuando fue preguntado sobre la cuestión.

La polémica surgida por las declaraciones de Ruiz-Gallardón se debe, según el análisis de Rubalcaba, a que ya dentro del partido de Rajoy "hay gente que está descontando la derrota electoral del PP". La cuestión denota, añadió, "un proceso de discusión sobre el liderazgo pos Rajoy" y que "quienes menos confían en el liderazgo de Rajoy son algunos de sus correligionarios".

Alcaldes en el Congreso

Cinco de los 350 diputados de esta legislatura compatibilizan la alcaldía y el acta parlamentaria. El PP es el partido con más casos: Ángeles Muñoz es, además de diputada por Málaga, alcaldesa de Marbella, José Folgado compagina su escaño con el gobierna Tres Cantos (Madrid), y José Oreiro, con el de Carnota (A Coruña). La socialista Rosa Apolonio es regidora de Montilla (Córdoba), y Ana Oramas, de La Laguna (Tenerife) por Coalición Canaria.

Estos casos no son excepcionales. Paco Vázquez, del PSOE, fue 17 años alcalde de A Coruña y diputado. Celia Villalobos (PP), combinó el Congreso y el Ayuntamiento de Málaga hasta que en 1999 Aznar la aupó al Ministerio de Sanidad. Su compañera de partido Teófila Martínez renunció a su acta en 2000 para encabezar al PP en las elecciones andaluzas, después de cinco años compaginando su escaño y la alcaldía de Cádiz. Paulino Rivero, de Coalición Canaria dejó en 2007 la alcaldía de El Sauzal (Tenerife) y el Congreso para asumir el Gobierno Canario.

En el otro extremo, Izquierda Unida prohibe el pluriempleo, por eso Rosa Aguilar dejó el Congreso en 1999 para ser alcaldesa de Córdoba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de agosto de 2007

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