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Alerta en el Caribe

Los centros hoteleros se blindan ante la llegada del huracán

Los turistas que se han quedado en la Riviera Maya y Cancún se encierran en sus alojamientos

El huracán Dean ha puesto en guardia a los hoteles de la península de Yucatán, donde unos 70.000 turistas disfrutaban hasta el sábado del Caribe mexicano. Aproximadamente la mitad optó por abandonar la zona durante el fin de semana. Un cambio de ruta del ciclón, que enfilaba anoche hacia el sur, llevó el alivio a Cancún y la Riviera Maya, donde los veraneantes, entre ellos 7.000 españoles, se pertrechaban para pasar la tormenta en la habitación.

Ése es el caso de Moisés Morens, periodista español que está "a la espera de la bestia" en el hotel Bahía Príncipe, de Cancún. Los empleados han recogido los muebles y la cristalería, y días antes podaron las hojas más grandes de las palmeras. Además, cuenta Morens, la administración del hotel ha informado a los huéspedes sobre los procedimientos en caso de emergencia. "Tenemos un kit con sándwiches y un litro y medio de agua", añade. Las puertas metálicas, llamadas anticiclónicas, protegen de cualquier objeto que pudiese chocar contra los vidrios.

Luis Valencia, otro español que lleva 11 días en el mismo hotel con su pareja, dice que nunca se planteó salir del país. "Nos aseguraron que está preparado para estas situaciones, entonces decidimos quedarnos". Piensa permanecer en su habitación como ha ordenado el hotel, e intentar disfrutar sus vacaciones hasta el jueves en la noche.

El cambio de ruta de Dean hizo que Cancún y la Riviera Maya estuvieran en alerta naranja, es decir, en prevención. Hasta esa zona se espera la llegada de una tormenta tropical en las próximas horas. Pero muchos turistas se han ido desde el viernes, y eso ha bajado considerablemente la ocupación. El recuerdo del huracán Wilma, que dejó ocho muertos en octubre de 2005, está fresco en la memoria de la ciudad. Ante la inminente llegada del Dean, el presidente mexicano, Felipe Calderón, regresará hoy al país, un día antes de lo previsto, de la cumbre que celebra en Canadá con George W. Bush y el primer ministro canadiense, Stephen Harper, según fuentes diplomáticas citadas por Efe.

"Hasta que el clima lo permita, el aeropuerto operará normalmente", afirma Arturo Ramos, portavoz del aeródromo de Cancún. Estaba previsto que las operaciones quedasen suspendidas cuando el ojo del huracán tocase tierra, hacia la medianoche. El aeropuerto ha restringido las llegadas de vuelos internacionales para facilitar las salidas. Los vuelos de las aerolíneas Iberworld y Air Europa programados para hoy podrán despegar normalmente si las condiciones atmosféricas son favorables, informó Ramos.

El Consulado General de España se mantiene en alerta ante la cantidad de turistas que aún permanecen en la ciudad, y ha puesto a disposición el número 00 52 998 84 9999 y el 00 52 998 84 9918, en la ciudad de Cancún, para ofrecer información. Igualmente están disponibles los números 00 52 55 52804383 y el 00 52 55 52804508 en la Ciudad de México. La cónsul adjunta, Pilar Terrén, se ha desplazado a Cancún para reforzar las actividades del cónsul honorario, Francisco Javier Marañón, y para establecer contacto las autoridades y las cadenas españolas.

En la Riviera Maya (la zona costera que comprende entre Puerto Morelos y Punta Allen, en la que están situados Playa del Carmen y Tulúm), los turistas recibieron instrucciones para permanecer en los hoteles a partir de media tarde. "No hemos evacuado a nadie. Es más, nos han mandado huéspedes de otros hoteles, y estamos al completo", explica Grecia Ángeles, empleada del Complejo Riviera Maya del grupo Barceló. "Todos tienen alimentos y bebidas para las próximas horas. Ahora mismo todo está soleado y tranquilo. Esperamos tener entre cinco y diez horas de lluvia".

Los hoteles de la zona, en contacto permanente con las autoridades, cuentan con un protocolo de actuación muy engrasado para estas ocasiones. No obstante, los establecimientos y Protección Civil del Estado de Quintana Roo han habilitado autobuses para evacuar a los huéspedes en caso de que sea necesario. La radio local transmite mensajes de las autoridades que solicitan a habitantes y turistas que tomen medidas de prevención. La alerta roja se vivía en la zona sur de Quintana Roo. "Hemos puesto maderas en las ventanas y hemos desmantelado las habitaciones más expuestas. Otras, las más seguras, se han habilitado para los que quedamos en el hotel, unos pocos huéspedes y empleados", dice Diana Bejarano, que trabaja en el hotel Cozumel Resort, en la localidad costera de Cozumel. La mayoría de los huéspedes, de Estados Unidos, se han ido. Pero a cambio han recibido una visita inesperada. "El parque natural de Xancahá nos ha traído a sus delfines, para que los tengamos en nuestra piscina, que es más segura".

Por otro lado, la llegada de Dean obligó a suspender ayer la búsqueda de dos españoles desaparecidos en Honduras desde el jueves, cuando salieron en dos canoas frente a la isla de Roatán. Se trata de Carmen Arenas, de 46 años, y Francisco Román, de 49, residentes en Barcelona. Arenas y Román habían alquilado una casa frente al mar y el vigilante de la vivienda avisó de su desaparición el mismo día. El embajador español en Honduras, Agustín Núñez, dijo que una de las canoas ha sido encontrada, pero no hay rastro de los españoles. Dos lanchas patrulleras y dos aviones de la Fuerza Aérea hondureña, una avioneta particular y un helicóptero estadounidense participan en la búsqueda, que se ha extendido a Belice.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de agosto de 2007