Reportaje:

Conejos contra el colesterol

Cogal comercializará su carne con la garantía de la Fundación de Hipercolesterolemia

La cooperativa gallega de productores de conejos Cogal y la Fundación Hipercolesterolemia Familiar han suscrito un acuerdo para la promoción de este tipo de carne entre las personas afectadas por el exceso de colesterol. Las carnes de conejo comercializadas por esta cooperativa llevarán una etiqueta con la leyenda de ser un alimento recomendado por esta fundación al haber seguido un proceso de trazabilidad desde la inseminación de los animales, la producción y el sacrificio en las granjas.

Hasta la fecha, las investigaciones de la fundación en su lucha contra el colesterol, han contado con la colaboración de diferentes empresas en el campo de la alimentación transformada como SOS-Carbonell por el aceite de oliva, Danone, Puleva con la leche con Omega 3 o Flora por la margarina baja en calorías y diferentes laboratorios. La apuesta de Cogal supone la primera iniciativa en esta dirección en productos frescos. La carne de conejo, según la Fundación Hipercolesterolemia, se incluye en una dieta saludable desde la perspectiva nutricional por su bajo contenido en grasa total, grasa saturada y colesterol.

La carne de conejo se incluye en una dieta saludable por su bajo contenido en grasa total, grasa saturada y colesterol

Entre otras características nutricionales se asocia la carne de conejo con un alto contenido en vitamina E, como antioxidante, así como baja en ácido úrico y en sodio, lo que supone que es buena para dietas bajas en sal.

Cogal es una cooperativa gallega de ganaderos de conejos ubicada en la provincia de Pontevedra. En la actualidad cuenta con un total de 200 granjas de las que 70 son cooperativistas, mientras que el resto son granjas independientes ubicadas en la misma zona. Aunque con un sistema diferente de propiedad, desde la cooperativa se llevan a cabo los mismos controles sobre todas las explotaciones, desde la inseminación de los animales hasta la cría de los mismos, su alimentación, controles sanitarios y, en definitiva, sobre la trazabilidad de los animales para asegurar una calidad correcta y uniforme de las carnes.

La cría de los animales se estima en un periodo de 60 días para lograr unidades de entre 1,2 y 1,5 kilos de peso. Todos los conejos son sacrificados en el matadero de la cooperativa en Rodeiro, con lo que se consigue un ciclo cerrado con todas las garantías de trazabilidad.

Para Víctor Pax, responsable comercial del grupo gallego, existe escasa información sobre la carne de conejo criado en granjas frente a otras producciones, por lo que la cooperativa ha hecho, en solitario, esta apuesta por todo el sector. Este tipo de cría en granjas, para los responsables de Cogal, no es exactamente una cría intensiva como sucede en otras producciones ganaderas y supone la posibilidad de obtener carne con unas características uniformes en su calidad.

El sector cunícola tiene una producción anual de unas 140.000 toneladas, frente a los 3,4 millones del porcino, 1,4 millones de toneladas de pollo, 240.000 toneladas de ovino y caprino y las 750.000 toneladas de vacuno.

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