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Reportaje:

Dos muertos en el tajo en 12 horas

Dos trabajadores han muerto en el tajo en menos de 12 horas. Y los dos, de 23 años. Un rumano sin formación y operario de bandejas, de nombre Ciprian, pereció aplastado la noche del jueves por un montacargas en unas industrias cárnicas de Villa de Vallecas. Cuando apenas despuntaba el sol, un obrero que estaba subido en un andamio en Leganés, Julio Alberto Fernández Ortega, perdió la vida al caerle encima un encofrado. Otro compañero suyo, Javier García Núñez, de 45 años, se encuentra ingresado en el hospital 12 de Octubre con pronóstico muy grave. Sufre fractura de la base del cráneo, según una portavoz de Emergencias 112. Estas muertes elevan a 104 las personas que han perdido la vida en accidente laboral este año.

Los obreros de una obra cercana dicen que no llevaba casco, ni usaba red de seguridad, ni arnés de protección

UGT denuncia que el operario de una empresa cárnica de Vallecas fallecido anteanoche carecía de contrato

Un obrero de 23 años pierde la vida al caerle un pilar cuando trabajaba en el parque tecnológico de Leganés

El accidente de Leganés se produjo minutos después de las nueve de la mañana en las obras de un edificio de un laboratorio, en el Parque Tecnológico de Leganés. El fallecido y el herido se encontraban subidos a un andamio. Éste cedió al caerse el encofrado al que estaba enganchado. Esto, según la responsable de Salud Laboral de UGT-Madrid, Marisa Rufino, supone una negligencia flagrante.

El encofrado aplastó a Julio Alberto Fernández, lo que le produjo la muerte en el acto. Cayó a una zanja que rodea todo el edificio. Su compañero recibió un fuerte golpe en la cabeza. "Hemos visto cómo se caía el cofre de hormigón. Hemos cruzado rápidamente y hemos intentado reanimar al chaval más joven. Cuando ha llegado la policía, ni nos han ayudado a hacerle la reanimación cardiopulmonar", criticó Raúl, un obrero que trabajaba en un tajo próximo. "El chaval estaba muy mal, agonizando. Estaba inconsciente y no decía nada", añadió este trabajador, quien calculó que el encofrado podría pesar unos 1.600 kilos.

Sin medidas de seguridad

"Lo habíamos denunciado desde hacía mucho tiempo. No tenían ni cascos, ni red de seguridad, ni línea de vida [cuerda para asegurar un arnés]. De hecho, nos decían muchas veces que les dábamos envidia por las medidas de seguridad que teníamos nosotros en nuestra obra", añadió Raúl.

El otro trabajador cayó junto a Julio Alberto. También permaneció inmóvil, sin hablar. Cuando llegó una UVI móvil del Summa, el herido estaba inconsciente. Tras ser intubado y sedado, fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos (UCI) del hospital 12 de Octubre con pronóstico muy grave. Se le diagnosticó fractura de la base del cráneo. Anoche se encontraba en estado crítico, según una portavoz del centro hospitalario.

Los responsables de las obras, la empresa Corbella Gestión y Construcción, con sede en Valencia, colocaron a toda velocidad vallas para evitar que las obras fueran vistas desde el exterior. La dirección de esta empresa declinó ayer ofrecer su versión de lo ocurrido. Algunos compañeros del fallecido explicaron que éste llevaba varios años trabajando con esta compañía. Vivía en Illescas (Toledo). Su cuerpo fue trasladado al Instituto Anatómico Forense, en la capital, donde hoy se le practicará la autopsia.

Unas 12 horas antes, otro trabajador, un rumano llamado Ciprian, moría aplastado por un montacargas en la empresa Cárnicas Vaquero, en la calle de Luis I, en Villa de Vallecas.

La responsable de Salud Laboral de UGT-Madrid denunció ayer que había numerosas irregularidades con este trabajador. Según la información recabada por el sindicato, el operario llevaba unos 15 días trabajando en esta empresa en periodo de formación como operario de bandejas de carne. Carecía de contrato y, supuestamente, iba a ser registrado ante la Seguridad Social ayer mismo. A eso se une que no había recibido formación en materia de prevención de riesgos laborales. También según UGT, el montacargas estaba diseñado sólo para subir y bajar bandejas y en ningún caso personas. Tampoco había pasado la evaluación de riesgos laborales.

Responsabilidades penales

Antes todas estas irregularidades, Marisa Rufino anunció que el sindicato piensa personarse como acción popular contra la empresa Cárnicas Vaquero. "Son demasiadas irregularidades y alguien tendrá que ser responsable de la muerte de este trabajador. No dejaremos que el caso caiga en el olvido. En UGT buscamos que los empresarios que incumplen las leyes sean condenados con penas de cárcel", concluyó Rufino. Este periódico intentó recabar, sin éxito, la versión de la empresa Cárnicas Vaquero.

Marisa Rufino afirmó que no existe "una clara falta de voluntad" de acabar con este problema de la siniestralidad laboral. Mantuvo que no hay suficiente vigilancia y control en las obras y que tampoco se ha firmado un convenio con la fiscalía para perseguir penalmente este problema ni se están publicando los nombres de las empresas sancionadas. "Estamos pendientes de que se firme el plan director contra la siniestralidad laboral de 2007. A la Comunidad de Madrid parece que no le interesa acabar con esta lacra social", concluyó la responsable de UGT.

Los partidos de la oposición (PSOE e IU) también criticaron la actitud del Gobierno regional ante la siniestralidad laboral. La portavoz de Empleo del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea, Maru Menéndez, solicitó al Gobierno de Esperanza Aguirre que "controle a las empresas para que cumplan con las medidas de seguridad previstas por ley, para no poner en riesgo la vida de sus trabajadores". "Las 104 muertes en accidentes laborales son un hecho lamentable e intolerable. Hay que tomar conciencia de la necesidad de la prevención de los accidentes de trabajo", concluyó.

El portavoz de IU en la Comisión de Empleo de la Asamblea de Madrid, Fernando Camaño, lamentó las últimas muertes y afirmó que "como siempre" las políticas del Gobierno regional contra la siniestralidad llegan tarde. "Hay que poner las medidas necesarias para acabar con esta sangría. No podemos permitir ni acostumbrarnos al actual nivel de siniestralidad laboral dado el impacto que ello tiene en la vida de los trabajadores", concluyó el portavoz de IU.

Una víctima cada dos días

La siniestralidad laboral continúa desbocada en la región. Los datos facilitados ayer por UGT y basados en los del Gobierno regional reflejan que 104 personas han perdido la vida en el tajo desde que comenzó el año. El sector servicios, con 40 fallecimientos, es el más dramático, seguido de construcción (17) e industria (10).

Las cifras son muy similares al mismo periodo del año pasado. Se ha producido un ligero incremento del 2%, según los datos del Gobierno regional. La mayor siniestralidad sigue dándose en in itínere, es decir, a la ida o a la vuelta del trabajo.

UGT añade cuatro accidentes mortales a los datos cerrados en julio por la Comunidad de Madrid. A los dos ocurridos en los últimos días, añaden la muerte de un monitor de aviación ocurrida el 3 de agosto en Villanueva de la Cañada y el fallecimiento de un electricista en Alcalá de Henares al día siguiente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de agosto de 2007

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