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El salto tecnológico de la democracia más poblada

Por su violento nacimiento, por su extendida pobreza y su gran diversidad, muchos escépticos no le daban a India muchas esperanzas de sobrevivir unida. La introducción de la democracia en el país fue considerada "la apuesta más grande de la historia". Sin embargo, ayer el elefante asiático cumplió 60 años como la nación más grande del mundo que ejerce el sufragio universal. Además, el país está en vías de convertirse en una superpotencia económica y militar.

"La democracia india dista mucho de ser perfecta, pero ha echado raíces", explica el prestigioso historiador Ramachandra Guha. Los mayores éxitos son la Constitución laica, las elecciones periódicas, en las que participan 400 millones de personas, la libertad de expresión y el régimen de derechos civiles, dice. Aunque los políticos son cada vez más corruptos, según Guha, el armazón del sistema es sólido y ha logrado resistir diversas crisis.

India es el Estado con más lenguas y religiones en el mundo. ¿Qué es lo que mantiene ahora unido a este país de más de tres millones de kilómetros cuadrados, unas seis Españas juntas, con tanta diversidad humana? Muchos de los lazos de esa unión son un legado de los ingleses. "Las administraciones públicas, la lengua inglesa, el cricket y el ferrocarril son puntos básicos para la cohesión", dice Ash Narain Roy, investigador del Instituto de Ciencias Sociales. Ahora, añade, se han agregado como "pegamento" de la nación su pujante industria cinematográfica, Bollywood, y sus aspiraciones de convertirse en una potencia global. Los indios están locos por las películas de Bollywood, rodadas principalmente en Bombay -de ahí el nombre- y siguen con la máxima atención las vidas de sus ídolos. Esta industria se ha convertido incluso en una plataforma de despegue para hacer carrera en el mundo de la política.

A pesar de la lacerante desigualdad entre ricos y pobres, que tiene su origen histórico en la en la división por castas, India está experimentando un despegue económico tan solo comparable al de China. Este crecimiento ha generado un mayor sentimiento nacional, según el historiador Guha. "Cuanto más grande es el movimiento de bienes, capital y gente a lo largo y ancho de India, más grande es el sentir de que éste es, a pesar de todo, un solo país", afirma.

El producto interior bruto del subcontinente crece a una tasa anual del 9%. Para el año 2050, India se convertirá en la tercera potencia económica mundial por detrás tan sólo de Estados Unidos y China, según el Banco de Inversión Goldman Sachs.

El mejor exponente de este despegue es la ciudad de Bangalore y su sector de servicios informáticos. En apenas una década, el Silicon Valley indio ha atraído a las principales empresas tecnológicas del mundo. En una ciudad de 6,5 millones de habitantes, cerca de 500.000 son ingenieros informáticos.

India también ha puesto ya sus cartas sobre la mesa para convertirse en una potencia geoestratégica. Tiene ya el cuarto Ejército más grande del mundo. Además, el país que ya cuenta con 200 cabezas nucleares, ha celebrado estas seis décadas de independencia con el acuerdo de desarrollo de un programa nuclear, aunque civil, con Estados Unidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de agosto de 2007