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El desenlace de la crisis navarra

El PSOE ordena a los socialistas navarros que faciliten a UPN el Gobierno foral

Las cosas políticas volverán a ser en Navarra tal como eran antes de las elecciones del pasado 27 de mayo: Unión del Pueblo Navarro (UPN) volverá a gobernar y Miguel Sanz se despojará en breve de la coletilla "en funciones" que le adornaba desde esa fecha porque será investido presidente de la comunidad foral, gracias al concurso imprescindible del PSN-PSOE que, con su abstención, facilitará que sus adversarios políticos gobiernen. El nuevo Gobierno puede ser una realidad antes de que termine la próxima semana.

Nafarroa Bai e IU piden elecciones porque "no es de recibo que desde Madrid" se decida el futuro de Navarra

Sanz, presidente en funciones, olvida el decálogo de exigencias y acepta que sólo le apoyen en su investidura

Carlos Chivite y Fernando Puras "acatan" pero "no comparten" la decisión, que les obliga a romper el acuerdo con NaBai e IU

Este final lo ha impuesto la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, que ayer rechazó "la propuesta" de su partido en Navarra de formar gobierno con Nafarroa Bai e Izquierda Unida. "El PSOE ha tomado una decisión definitiva, que es la de facilitar la investidura de UPN, a través de su candidato Miguel Sanz, con la abstención del Partido Socialista", declaró con tono solemne el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, tras haber mantenido sendas reuniones, primero con la ejecutiva y después con un grupo de miembros de la misma y dirigentes del Partido Socialista de Navarra, convocados en la sede de Madrid para que supieran de una vez por todas que las conversaciones con NaBai e IU habían concluido.

La dirección del PSOE reconoció que se había avanzado "mucho" en el entendimiento con los nacionalistas, pero "no lo suficiente" como para formar gobierno con ellos. El acuerdo programático y de composición de gobierno alcanzado por sus compañeros en Navarra no movió ni un ápice la posición firme de la dirección socialista.

Tristeza, enojo y alegría

La decisión provocó tristeza en las filas del PSN, enojo ostensible en NaBai e IU, que exigieron la celebración de elecciones porque "no es de recibo que desde Madrid se decida el futuro de Navarra". La alegría no tenía límite en UPN. El PSOE aseguró que el futuro Gobierno de la derecha navarra puede esperar de los socialistas navarros "lealtad institucional y responsabilidad". Ahora bien, en absoluto la firma de "un cheque en blanco", por lo que corresponde a UPN "ganarse la confianza de los ciudadanos, de los socialistas y del resto de fuerzas políticas".

En principio, esto es suficiente para UPN, cuyo presidente en funciones, Miguel Sanz, no mencionó ayer ni por asomo el decálogo de condiciones que días atrás había exigido a los socialistas como paso previó a presentar su candidatura. En el mismo figuraba la exigencia al PSN de que no presentaría nunca una moción de censura contra él, además de prohibirles cuestionar la mayor parte de sus políticas. Pero ayer de eso ya no hubo nada. Miguel Sanz se mostró "muy contento" por la decisión del PSOE.

Ésta fue tomada por su ejecutiva en ausencia del secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, que hizo la encomienda a José Blanco. La decisión se comunicó al secretario general del PSN-PSOE, Carlos Chivite; al candidato socialista a la presidencia, Fernando Puras; al secretario de Organización, Samuel Caro; y al presidente del partido, Román Felones.

Los cuatro fueron recibidos por Blanco; Oscar López, adjunto a Organización; Carmen Hermosín, responsable autonómica; Álvaro Cuesta, secretario de Política Municipal; Diego López Garrido, portavoz parlamentario; y Alfredo Pérez Rubalcaba, vocal de la ejecutiva. Fue una reunión "cordial y llena de afecto", enfatizó Blanco. "Los compañeros de Navarra no comparten esta decisión pero la asumen", reconoció.

En efecto, durante el encuentro los socialistas navarros explicaron la proclividad a pactar con NaBai que existe de forma abrumadora en su partido y, también, en los sectores progresistas de la sociedad navarra. Esta situación encontró la "comprensión" de la ejecutiva y quizá por eso se obvió cualquier recriminación al PSN por haber comunicado a la dirección federal que proponían pactar con NaBai e IU, cuando esa decisión no les corresponde y, sobre todo, es contraria al deseo de Madrid.

Pero lo importante es que se comprometieron a ejecutar la decisión, y ésa es la máxima garantía de lealtad, según la ejecutiva. Es más, si Chivite y Puras se encuentran con problemas internos la ejecutiva federal los hará frente. Pero la convicción del PSOE de que "no habrá crisis" en el PSN está por ver.

Pero en la dirección federal la decisión fue firme y unánime. En una reunión previa a la mantenida con los socialistas navarros, a la que acudieron Inmaculada Rodríguez-Piñero, Elena Valenciano, Soraya Rodríguez, Matilde Valentín, Carme Chacón y Juan Fernando López Aguilar. En la misma no se profundizó en las razones por las cuales no era conveniente pactar con los nacionalistas, sino que se trató de articular una respuesta "para salir de la situación con el menor perjuicio posible al partido en Navarra", reconocen asistentes a la reunión. "Las razones las sabemos todos: es demasiado arriesgado para Navarra y para España", reconocen en privado miembros de la ejecutiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de agosto de 2007