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Estimulación cerebral para comer, hablar o peinarse cuando la conciencia es mínima

Un hombre en estado casi vegetativo mejora a los seis años con electrodos en el tálamo

Un hombre de 38 años con graves daños cerebrales que llevaba seis años en un estado cercano al vegetativo, denominado en términos médicos de conciencia mínima, puede realizar algunas actividades, como masticar y tragar, y comunicarse de forma limitada, tras una operación para implantarle finísimos electrodos en el cerebro. Es la primera vez que se aplica esta técnica, denominada de estimulación cerebral profunda, que se utiliza para tratar algunas enfermedades, para este tipo de enfermos.

El paciente, cuyo nombre no se ha hecho público, no estaba en coma sino en un estado en el que es normal que mantenga funciones fisiológicas como el ciclo de sueño y vigilia, abra los ojos y haga algunos movimientos. Da pruebas de que recupera intermitente y parcialmente la conciencia. Sin embargo, es extremadamente raro que salga espontáneamente de este estado pasado un año.

"Antes de la estimulación cerebral profunda, la capacidad de comunicación del paciente era variable, y únicamente mediante ligeros movimientos de los ojos y los dedos", ha explicado Joseph Giacino, encargado de la rehabilitación tras la operación, que realizó Ali R. Rezai en la Clínica Cleveland de la ciudad estadounidense del mismo nombre. "Ahora utiliza palabras y gestos y responde rápidamente a las preguntas. Además, mastica y traga y ya no necesita alimentarse por un tubo. Puede realizar algunos movimientos complejos, como peinarse, aunque con mucha dificultad por los años que lleva en inmovilidad casi completa".

La estimulación eléctrica se aplica sobre la región del tálamo, alimentada por baterías portátiles. Los autores del experimento tomaron nota de las mejoras durante seis meses sin saber si se estaba o no aplicando la estimulación y aseguran en la revista Nature que hay relación causa efecto. Sin embargo, otros especialistas creen que al tratarse de un solo caso no se pueden extraer conclusiones sobre la efectividad del tratamiento.

Tipu Aziz, catedrático de Neurocirugía en la Universidad de Oxford, explica que el estado de conciencia mínima no está bien definido y que, aunque hay trabajos anteriores que indican que la estimulación cerebral es positiva, también se producen recuperaciones espontáneas pasados muchos años en este estado. "Éste parece ser un caso más que no puede trasladar al tratamiento general de estos pacientes", asegura.

Otro experto, Paul Matthews, del Imperial College de Londres, hace notar que la gravedad de las lesiones cerebrales es muy distinta en cada paciente. "El experimento que se presenta ahora es un solo caso. La mejora clínica fue pequeña pero significativa. El informe no sugiere que la estimulación cerebral cura a estos pacientes pero señala las mejoras que se pueden lograr".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de agosto de 2007