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Reportaje:LA MAR DE MÚSICAS

Gilberto Gil, en banda ancha

El ministro de Cultura de Brasil cierra la decimotercera edición del festival La Mar de Músicas con un concierto transmitido a través de su propia página 'web'

Graben el concierto y tomen fotos. En contra de lo que es habitual en los conciertos de las grandes estrellas, Gilberto Gil, el ministro de Cultura brasileño, animó al público que la noche del sábado abarrotaba el Parque Torres de Cartagena a utilizar cámaras y móviles para difundir cuantas imágenes desearan del concierto con el que puso el punto final a la decimotercera edición de La Mar de Músicas. El músico brasileño tocó acompañado de un equipo técnico dedicado a transmitir en su propia página web (www.gilbertogil.com.br) todo lo que ocurría en el escenario -aliñado también con entrevistas realizadas entre el público- durante las casi dos horas que duró su actuación.

Con sus rastas recogidas en una coleta, el músico brasileño demostró encontrarse en plena forma. El concierto -entre los músicos de la banda se encontraba a la guitarra su hijo Ben- recordó buena parte de los éxitos de su larga carrera, incluidas algunas de las canciones del homenaje que dedicó a Bob Marley (Could you be love o It's love), e incluyó dos temas de su nuevo repertorio, dedicados al mundo de Internet: Banda larga -banda ancha- y Pela Internet. Entre canción y canción hubo hueco también para su faceta política. En portiñol -una mezcla de portugués y español- habló de la importancia de la cultura y de la necesaria solidaridad de los pueblos.

Cuando aún no se habían apagado los ecos de su música, los tradicionales fuegos artificiales pusieron el broche final a una edición que este año ha tenido a México como país invitado. La voz de Francoise Hardy, interpretando Tant de belles choses, sirvió como anuncio del país al que mirará la próxima edición de La Mar de Músicas: Francia, eso sí, con especial atención a los departamentos y territorios de ultramar, puesto que se trata de un festival dedicado a las músicas del mundo.

Durante los 23 días que ha durado La Mar de Músicas, más de 60.000 personas -el festival ha tocado su techo de público- han participado en los más de cuarenta conciertos -en seis escenarios distintos-, exposiciones artísticas y fotográficas, así como en las actividades literarias. En Cartagena han sonado mariachis, boleros, corridos, rock mexicano y la música electrónica del Colectivo Nortef de Tijuana.

Entre la lista de artistas de otros países brilló con luz propia la voz de Malí con las actuaciones de Tinari Wen y Basekou Koyate, acompañado de la voz de su esposa, Ami Sacko -una explosiva pareja a la que bien podría catalogarse como los Ike y Tina Tarner africanos-, además del líder en sentido amplio senegalés Yosu N'dour. Este año también hubo concesiones a los más veteranos, como la actuación del bolerista Armando Manzanero, acompañado de la Orquesta Sinfónica de Murcia; de Peret, la figura consagrada de la rumba, que acudió con sus habituales palmeros, o del portugués Carlos Docarmo, con los nuevos fados, que inspiran la última película de Carlos Saura.

Una buena dosis de música electrónica, una muestra de la nueva música italiana de siempre -Vinicio Caposella- o los sonidos del rap hispano -Mala Rodríguez- constituyen una muestra de la variedad de los estilos más vanguardistas que caracterizan a este festival como uno de los principales de las músicas del mundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de julio de 2007