El PNV recupera la Diputación de Álava gracias al enfrentamiento entre PP y PSE

Los nacionalistas vuelven a controlar las tres instituciones forales además del Gobierno vasco

El PNV recuperó ayer la Diputación alavesa, después de ocho años en la oposición, y con ello los nacionalistas vuelven a controlar, con sus peores resultados electorales, las tres instituciones forales, además del Gobierno vasco. El PP, primera fuerza en las urnas, y el PSE, segunda, mantuvieron sus posiciones hasta el final votando a sus propios candidatos, que empataron a 15 votos, lo que propició la elección del peneuvista Xabier Agirre, con el apoyo de EA (16). Se evidenció así la inexistencia de un pacto del PSE con el PP para que éste cediera la cabeza de la institución, según había insinuado el candidato socialista.

La fragmentación de las Juntas Generales (parlamento provincial) y la decisión de PP y PSE de mantener el voto a sus respectivos candidatos hasta el final, con la aquiescencia de sus organizaciones nacionales, dio ayer un inesperado triunfo al PNV, cuyo candidato, Xabier Agirre, alineado en el sector opuesto a Josu Jon Imaz, se alzó con el cargo de diputado general. El PNV vuelve así a gobernar, pese a haber conseguido sus peores resultados -sólo ganó en Vizcaya, quedó segundo en Guipúzcoa y tercero en Álava-, las tres diputaciones forales. La victoria de Agirre, veterano dirigente del partido y ex viceconsejero de Interior, proporciona a Egibar el control de dos de ellas.

La victoria tuvo para los nacionalistas el sabor agridulce del desmarque de Ezker Batua, que votó con los socialistas y no les permite reafirmar la utilidad futura de la alianza tripartita que sostiene a Ibarretxe. La tensión se pudo palpar en todos los rostros, incluido el del ganador, desde las nueve de la mañana y hasta que terminó el segundo recuento al filo de las ocho de la tarde. Agirre fue investido acto seguido.

El ganador obtuvo el apoyo de 16 junteros, los 14 de su partido y los dos de EA. El tercer socio del tripartito que sostiene al Gobierno de Ibarretxe, Ezker Batua, se descolgó y dio su voto al candidato del PSE, Juan Carlos Prieto, que empató a 15 escaños con el popular Javier de Andrés.

Ambas formaciones se enzarzaron de inmediato en un cruce de acusaciones sobre la responsabilidad de que el PNV, tercer partido en las elecciones y alineado en Álava con el sector soberanista que lidera Joseba Egibar, se hiciera con la institución.

El largo pleno fue una guerra de nervios, como los dos meses transcurridos desde las elecciones, y la incógnita se mantuvo hasta que la segunda votación desveló que nadie se había movido de sus posturas y reprodujo el resultado de la primera. El PSE fue el gran derrotado de la jornada, toda vez que su candidato había asegurado desde hace semanas que contaba con los apoyos necesarios, aunque no los desvelaba.

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Prieto, que ha protagonizado en solitario todas las entrevistas con las otras fuerzas, ha venido insinuando que el PP habría pactado con él darle su apoyo. Pero ayer quedó en evidencia que ese acuerdo no existió y que el único voto con el que contaba era el del juntero de EB, que se desmarcó de la coalición PNV-EA y apoyó al socialista. El representante de Aralar, que habría facilitado a Prieto un empate con el PNV, no se lo dio finalmente, aunque habría sido insuficiente. ANV salió en auxilio del PNV cuando ese empate era aún posible y le prometió sus votos, para impedir que un socialista presidiera la provincia.

"Hoy toca la alternancia", había dicho Prieto al PP, tras declarar clausurados los tiempos que hacían precisos "acuerdos casi a la desesperada" y exigirle su apoyo a cambio de la "generosidad" socialista de los ocho últimos años.

El candidato del PP se mantuvo en su propuesta, formalizada por escrito, para gobernar en coalición la Diputación y el Ayuntamiento de Vitoria, donde el alcalde del PSE está en minoría. "Aquí les hemos ganado y es razonable que lo pongamos sobre la mesa", dijo justificando el mantenimiento de su candidatura.

Xabier Agirre (PNV, a la derecha), elegido diputado general de Álava, saluda al anterior, Ramón Rabanera (PP).
Xabier Agirre (PNV, a la derecha), elegido diputado general de Álava, saluda al anterior, Ramón Rabanera (PP).P. J. PHANSE

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