Reportaje:

1.030 tarjetas falsas en Usera

Detenidos por estafa algunos de los comerciantes chinos que denunciaron por extorsión el mes pasado a cuatro policías

Las víctimas podrían acabar siendo los culpables. El Cuerpo Nacional de Policía detuvo ayer a catorce personas que falsificaban tarjetas de crédito en el distrito de Usera. Hubo siete registros, seis en Madrid y uno en Arganda. Los detenidos son seis chinos, seis malayos y dos españoles. Algunos de los procedentes de China habían denunciado a un inspector y tres agentes de la Policía a principios de año por robos y amenazas en sus comercios. El pasado 5 de junio, los cuatro agentes fueron detenidos, aunque tres días más tarde fueron puestos en libertad. Los denunciantes chinos aseguraron entonces que los policías entraban en sus establecimientos de paisano durante las noches de los fines de semana y registraban a todos los clientes que hubiera en ese momento en la tienda. Era entonces cuando supuestamente les sustraían el dinero de sus carteras.

Según aseguró ayer la Policía, los detenidos forman parte de "un importante grupo criminal internacional", dedicado al carding (tráfico ilícito y fraudulento de la información de tarjetas de crédito). Sobre ellos pesan diversas acusaciones: falsificación documental, falsificación de moneda, estafa, receptación y asociación ilícita. En la operación policial, los agentes incautaron mucho material: 1.030 tarjetas falsificadas, cuatro troqueladoras, tres impresoras, cinco grabadores de tarjetas, ocho ordenadores portátiles y cuatro de sobremesa, tres cámaras fotográficas, 27 teléfonos móviles, casi 10.000 euros, tres pasaportes y un carné de conducir falsos. Además, los detenidos tenían en su poder diversos objetos comprados con las tarjetas falsas.

El grupo detenido en Usera pertenece a una red de ciudadanos de Singapur y Malasia. Desde el sureste asiático, los detenidos recibían "lo más difícil para falsificar: los hologramas de las firmas de tarjetas falsificadas". Las tarjetas en blanco con banda magnética, impresoras térmicas, grabadoras y otros materiales eran conseguidos en España.

El modus operandi de la red una vez tenían las tarjetas era el mismo. La banda las repartía y se tenían que utilizar para la compra de objetos por toda España, como videoconsolas, teléfonos, perfumes o joyas. Más tarde, los artículos se vendían por precios menores a los del mercado.

Además, la red desarticulada llevaba la contabilidad del dinero que sacaba cada persona con su respectiva tarjeta falsificada. No sólo eso, también se apuntaba metódicamente la ganancia que se conseguía de la venta de los productos. Curiosamente, muchos ciudadanos chinos que compraban esos objetos a muy bajo precio lo hacían a sabiendas de su procedencia ilícita.

Los dos españoles detenidos son Leonard S.R., de 20 años, y África G.R., de 31. Los seis chinos: Fei Fei J., de 22 años; Shuyu F., de 19; Ling L., de 20; Jin Xuz D., de 25; Wenyong X., de 30; y Mei L., de 20. Y los seis detenidos naturales de Malasia son: Chen F. O., de 36 años; Chee Kheong L., de 50; Pet L. Y., de 41; Foong Ting C., de 28; Ho Khong S., de 28; y Ting Yeow C., de 37. Tres días después de la detención de los policías en junio, éstos quedaron libres, con cargos. Fuentes cercanas a los agentes aseguraron que los comerciantes chinos les habían tendido una trampa. Las detenciones de ayer podrían haberles dado la razón.

La red desarticulada tenía en su poder más de mil tarjetas falsas.
La red desarticulada tenía en su poder más de mil tarjetas falsas.EFE

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 21 de julio de 2007.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50