Reportaje:

La 'Biblia' de la corrupción en Marbella

La policía destaca la "inexistencia de negocios lícitos" de Roca en un informe al juez del 'caso Malaya'

El día de San Valentín de 2006, Juan Antonio Roca se sinceró por teléfono ante el empresario sevillano Manuel González Sánchez-Dalp: "La diferencia entre tú y yo es que todas tus propiedades están a tu nombre y las mías están cada una a nombre de su padre y de su madre". Roca ignoraba que su móvil estaba pinchado y que la frase acabaría figurando en la primera de las 230 páginas de un informe sobre las actividades de blanqueo de dinero relacionadas con él y que el Cuerpo Nacional de Policía remitió al juez instructor del caso Malaya, Miguel Ángel Torres, el 24 de marzo de 2006, cinco días antes de la primera fase de la operación, que acumula ya 102 detenciones.

El informe, verdadera Biblia para entender la red de corrupción marbellí, disecciona el complejo entramado empresarial tejido por Roca y sus testaferros para ocultar el dinero negro. Entre otras valoraciones, los agentes destacan la "inexistencia de negocios lícitos" del sumo muñidor del urbanismo en Marbella entre 1991 y 2006.

"La renta declarada es irrisoria y está a años luz del patrimonio y las inversiones realizadas"
"Agotada la etapa malagueña, Roca podría dirigir sus miras hacia Murcia y Madrid"

El último auto del juez, del 16 de julio, en el que incoa un procedimiento con sumario tras su larga investigación en la que se han reunido indicios de delitos tipificados con, al menos, nueve años de cárcel para los afectados, enumera un entramado de 18 sociedades. "No existen sociedades como tales con existencia real como personas jurídicas, sino tan sólo una mera apariencia que no es sino una estructura aparente de un único sujeto que se esconde tras las mismas a fin de que su inmenso patrimonio no pueda ser detectado e intervenido", sostiene el magistrado.

- El reparto de la trama. Protagonista clave en la red, según el juez, es Manuel Sánchez Zubizarreta, el abogado "encargado de constituir y gestionar todas las sociedades". Según la policía, actuaba como "agente formador de compañías al servicio de Roca para la ocultación, no sólo de su patrimonio, sino de aquellas operaciones con importantes promotores inmobiliarios en Marbella que no se quiere que sean del conocimiento público". Y dan los nombres de algunos de estos empresarios: José Ávila Rojas, Tomás Olivo, Javier Arteche, Fidel San Román, Carlos Sánchez. El bufete pone a disposición de Roca "a los fines de la simulación subjetiva a los socios y a los propios trabajadores por cuenta ajena del despacho".

El juez nombra a Montserrat Corulla como la testaferro elegida para gestionar los negocios en Madrid como la conversión en hotel de los palacios de Saldaña, Tepa y Villagonzalo, "bajo los designios de Roca y Sánchez Zubizarreta".

Otro personaje en la escena es Óscar Benavente, "mano derecha de Roca" y que sirve para ocultar "algunas de sus más preciadas propiedades" como la ganadería Marqués de Velilla o la finca La Caridad, en Marbella. El tercer pilar es Salvador Gardoqui, "testaferro de Roca desde el inicio de sus actividades" y que le da "cobertura y asistencia" en la empresa Maras Asesores. Por el despacho de esta firma pasaban, según el juez "todos los promotores y empresarios que querían hacer algo en Marbella" y en su contabilidad "aparece la caja de cohechos y corrupción de Roca". Juan Germán Hoffman coordinaba el entramado societario de Roca fuera de España. Durante la investigación, se han intervenido cuentas de Roca en Suiza, Gibraltar, Liechtenstein, Singapur o Isla de Man.

- Incremento inusual de patrimonio. El juez atribuye a Roca un patrimonio superior a 120 millones de euros, reconocido por el propio imputado, que incluye fincas de "enorme extensión" en Jimena de la Frontera (Cádiz), Murcia y San Pedro Alcántara; hoteles como La Malvasía en El Rocío-Almonte (Huelva), tasado en 2,4 millones de euros, o los palacios de Villagonzalo, Tepa y de Saldaña, en Madrid, valorados en más de 50 millones de euros. En la relación se incluyen la ganadería de caballos, con 100 ejemplares de pura raza y de toros, las promociones urbanísticas Nueva Ribera Beach y Nueva Ribera Golf, en Los Alcázares (Murcia), un helipuerto y al menos un avión privado "de los mejores del mercado en su categoría" y una colección de obras de arte tasada en 30 millones de euros.

- Inexistencia de negocios lícitos. Los agentes de Blanqueo, que comenzaron sus investigaciones en noviembre de 2005, contaron en el informe que el "gran patrimonio de Roca" se debe a los "beneficios obtenidos por su vinculación al Ayuntamiento de Marbella como gerente de Urbanismo". En un epígrafe titulado "Inexistencia de negocios lícitos", la policía analiza el lujoso ritmo de vida de la familia Roca y lo compara con los bienes de que disponía el ex asesor del GIL antes de llegar a Marbella.

En los cuatro meses de intervenciones telefónicas, los agentes descubrieron que Roca y sus parientes "realizan continuos viajes de turismo". La esposa de Roca, María Rosa Jimeno, viajó tres días a París a visitar a amigos y hacer compras. Posteriormente realiza otro viaje a la estación de esquí de Courchevel, en los Alpes franceses, con sus dos hijos, Antonio y María, también imputada en el caso Malaya.

El 26 de mayo de 1991, día en que el difunto Jesús Gil llegó a la alcaldía de Marbella por mayoría absoluta, Roca estaba cobrando el subsidio de paro. "Un año más tarde se vincula directamente con el Ayuntamiento de Marbella a través de [la sociedad municipal] Planeamiento de 2000. Se inicia entonces su espectacular acopio patrimonial e inexplicable auge económico", escriben los policías. Según el juez, Roca se hizo con "el poder absoluto" en Marbella, y convirtió a los concejales en sus "empleados y subordinados".

Roca sólo disponía al principio de un apartamento de 105 metros cuadrados en Cartagena, su ciudad natal. El último domicilio familiar es un piso de 535 metros cuadrados en el exclusivo edificio Poseidón de Marbella. Hasta 1997, los ingresos declarados por la familia Roca se limitaban al salario del ex asesor como empleado municipal. "No existen otras rentas legítimamente percibidas en la unidad familiar a través de otros empleadores o mediante el desarrollo de actividades empresariales ni profesionales", señala la policía.

- Gusto por el lujo. La renta familiar anual disponible declarada por la familia Roca oscilaba entre los 46.750 euros de 1997 y los 356.000 de 2003, tras la venta de un inmueble. La policía analiza parte del destino dado a este dinero y las cuentas no le cuadran: cacerías en Zimbabue, Kirguizistán y Suráfrica -donde abatir un elefante cuesta 25.000 euros-, 36.000 euros en caballos, escolarización de la hija en la Universidad Pontificia de Comillas, en Madrid... Según la policía, "en modo alguno Roca y su entorno pueden justificar de forma racional y con origen lícito el enorme incremento patrimonial". La renta media declarada es "a todas luces irrisoria" y está a "años luz del patrimonio y las inversiones realizadas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 18 de julio de 2007.

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