El Mediterráneo sufrirá huracanes si la temperatura sube más de tres grados

Científicos españoles detectan el riesgo de los ciclones tropicales a finales de siglo

Si la temperatura media de la superficie de la Tierra subiera más de tres grados, al aumentar mucho las emisiones de gases de efecto invernadero, el Mediterráneo podría ser escenario de un fenómeno meteorológico insólito en la zona: huracanes. El calentamiento de la superficie del mar y la inestabilidad atmosférica asociadas al cambio climático brindarían las condiciones necesarias para la formación y desarrollo de ciclones tropicales, según una investigación realizada por científicos españoles con modelos climáticos del proyecto europeo Prudence, para finales de siglo.

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"Podría haber en el Mediterráneo ciclones tropicales fuertes; es la primera vez que se detecta este riesgo en la región en los modelos climáticos", afirma Miguel A. Gaertner, investigador de la Universidad de Castilla la Mancha, donde trabaja uno de los prestigiosos equipos de clima. El calentamiento de la superficie del mar Mediterráneo por encima de los 26 grados de media constante en verano provocaría la evaporación suficiente para que, "en determinadas condiciones atmosféricas, se formasen huracanes", explica este científico. La temperatura actual del agua supera los 24 grados, aunque puede ser sensiblemente más alta ocasional y localmente.

La simulación del clima futuro en que los científicos han detectado claramente la formación de estas tormentas cuenta con un calentamiento global importante, de tres grados centígrados o más en el último tercio de siglo por encima de la media actual del planeta. Se trata de un escenario, por tanto, de importantes emisiones de gases de efecto invernadero que supera lo que la UE defiende como frontera, de dos grados de calentamiento, más allá de la cual el cambio climático sería realmente dañino.

Los científicos del último informe del Panel Intergubernamental de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (IPCC), presentado el pasado febrero, indican que la temperatura media del planeta subió en el último siglo 0,76 grados y que subirá en este entre 1,8 y 4 grados.

"No se trata de crear alarma, el riesgo de que haya huracanes en el Mediterráneo se refiere al último tercio de este siglo", puntualiza Manuel De Castro, responsable del grupo científico que ha hecho el estudio y uno de los autores del mismo. "Es un resultado interesante para el análisis de impactos y riesgos del calentamiento global", señala.

Lo que los investigadores han hecho es, partiendo de los modelos climáticos regionales que se prepararon en el proyecto Prudence, del IV Programa Marco europeo, con una resolución espacial de 50 kilómetros, analizar la posibilidad de que se desarrollen huracanes a medida que el cambio climático se va haciendo más evidente.

En los trópicos

"El fenómeno aparece, efectivamente, en el modelo más sensible de los analizados", señala Gaertner. "También hemos trabajado en este análisis con un modelo global, del centro Hadley británico, que tiene una resolución de unos 200 kilómetros, pero con un modelo así no puede simularse, no tiene suficiente detalle".

Los ciclones tropicales (se llaman tifones en Asia y huracanes en el Caribe) se forman en los trópicos. En el Mediterráneo podrían formarse y desplazarse tanto en dirección Este como Oeste. "No como el Katrina [el huracán que destruyó Nueva Orlean en 2005], pero sí podrían ser huracanes de intensidad alta", señala Gaertner.

En el Mediterráneo no hay hasta ahora huracanes, explica De Castro. Se forman de vez en cuando algunos ciclones, incluso fuertes, que se parecen, pero no tienen las características de intensidad y duración de los huracanes. El equipo científico español, con participación de una especialista alemana del Instituto Max Planck, dan a conocer los resultados de su estudio en la prestigiosa revista científica Geophysuicak Research Letters.

El siguiente paso es profundizar en el análisis del fenómeno de los huracanes en las simulaciones climáticas de mayor resolución, de unos 25 kilómetros de detalle, que se preparan en el proyecto europeo Ensembles, continuación del Prudence. "Cuanto mayor es la resolución espacial del modelo más precisión logramos", dice Gaertner. "También vamos a examinar el efecto en más modelos globales, y con distintos escenarios de concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera".

De Castro destaca que los huracanes en el Mediterráneo no son un riesgo presente y que se podría evitar en el futuro si se toman medidas de reducción de las emisiones.

Tormenta tropical Delta sobre las islas Canarias en noviembre de 2005.
Tormenta tropical Delta sobre las islas Canarias en noviembre de 2005.METEOSAT

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 16 de julio de 2007.

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