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Entrevista:Carlos Moreira | Presidente de Wisekey

"Queremos utilizar Valencia como el 'hub' tecnológico del Mediterráneo"

Carlos Moreira (La Línea de la Concepción, 1958), acaba de ser distinguido como Hombre del Año 2007 por la principal publicación de las finanzas y la tecnología de Suiza. En 1999 creó Wisekey (www.wisekey.com), una potente empresa de seguridad digital conceptuada como de las más fiables del mundo. Es patrocinador del 'Alinghi', de cuya seguridad tecnológica es responsable, y tras descubrir Valencia quiere realizar una fuerte apuesta para inscribirla en la nueva economía

Carlos Moreira fue durante muchos años director de tecnología de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Ginebra. En esta ciudad había empezado a desarrollarse la web, y la ONU propició el movimiento geopolítico para que todos los países pudieran participar en Internet. Sobre estos factores, en 1999 creó Wisekey (World Internet Security Key, cuyo acrónimo significa también llave de sabiduría), una empresa tecnológica y geopolítica para que los países controlasen su infraestructura de seguridad. Microsoft le dio el espaldarazo al seleccionarla como lead banner de identificación digital.

"Pasamos del poder de la infraestructura al del conocimiento. El puerto podría convertirse en un sitio lúdico pero con un alto nivel tecnológico"

"El efecto 'Alinghi' ha hecho que muchos empresarios suizos se den cuenta de las posibilidades de la ciudad"

Hace unos años llegó a un acuerdo con Ernesto Bertarelli para ocuparse de la seguridad del Alinghi en todo su espectro: identificación para acceder a la base, criptar los mensajes para que el otro desafío no los lea, firmar digitalmente los planos de las velas y de los barcos, comunicación entre la base y la fábrica,... Wisekey entró como patrocinador a través de la "tarjeta Alinghi", con la que los miembros de la sociedad tienen un servicio de alta calidad y seguridad a través de un Internet abierto. Una importante experiencia llevada a cabo en Valencia.

Pregunta. ¿Valencia está en más objetivos para Wisekey?

Respuesta. Valencia es una de las buenas sorpresas obtenidas a través de las relaciones de negocio. La ciudad tiene varios factores de interés para Wisekey. Primeramente, la Copa del América, que ha creado una sinergia de conocimiento y especializaciones muy interesantes. Todos empiezan a pensar qué se podría hacer de la Copa del América en el futuro, porque el acontecimiento, y el Alinghi en particular, vincula valores muy interesantes, como la tecnología, la integración de cuerpos relacionados, la innovación e incluso el pluralismo de los equipos, puesto que ya no hay españoles contra suizos, sino los mejores contra los mejores. Wisekey entró muy fuerte con la identificación digital del Alinghi y hay un segundo paso para que en la próxima Copa del América hagamos toda la identificación de todo el recinto. Eso implicaría accesos biométricos, combinación de identidad con biometría... para darle un nivel de seguridad física y en Internet.

P. ¿Qué papel podría jugar la ciudad en sus objetivos?

R. Veo a Valencia como una de las ciudades líderes de la economía del conocimiento. Y no hay muchas que puedan serlo. La tendencia es que el poder del futuro va a estar en las ciudades y no en los países. Ello implica que las ciudades más poderosas, no solamente por recursos económicos sino por innovación, son las que más se van a vender y van a tener mejor nivel de vida. Un poco el caso de Ginebra, que es la segunda en mejor calidad de vida del mundo. Su materia prima es el conocimiento y el hecho de federar los conocimientos. Creemos que Valencia va en ese camino, va a ser una ciudad del futuro por su posicionamiento geopolítico y por eso queremos invertir aquí.

P. ¿Cuáles son sus planes?

R. La idea de Wisekey es utilizar Valencia como el hub tecnológico de la cuenca mediterránea, con casi 200 millones de habitantes, que va a ser una de las áreas más conflictivas del siglo XXI si no lo hacemos bien. Hay que establecer los lazos de amistad y lazos tecnológicos, incluir y no excluir... Valencia podría jugar ese papel, pero eso necesita una voluntad política. Que los políticos digan que efectivamente Valencia es el hub del Mediterráneo, porque eso tiene connotaciones industriales y comerciales: las empresas de cables marítimos están pensando desde dónde van a salir, dónde van estar los puertos electrónicos, dónde van a estar las grandes universidades... Aquí está la Universidad Politécnica de Valencia, el Campus Party... cosas que van en la buena dirección del terreno fértil en el que Wisekey se desarrolla.

P. Pero Valencia tiene que dar pasos.

R. La energía ya está aquí. Ahora, como empresa privada y también con otras personas, nuestro papel va a ser educar a los políticos y a los gobiernos del potencial que existe de una forma concreta de que Valencia se puede posicionar como ciudad del futuro. El dinero infraestructural ya se acabó, pero ahora viene el dinero de la economía del conocimiento. Queremos poner nuestro pequeño grano de arena en esta montaña e inspirar a través de cosas muy concretas. Por ejemplo, el proyecto de votaciones digitales que hicimos en Ginebra le permitió a su canciller ser internacionalmente conocido. Deberíamos hacer una cosa similar en Valencia.

P. En Valencia hay un reñido pulso entre dos economías.

R. En efecto, pero no creo en un modelo nuevo y uno viejo, sino en un sistema. El crecimiento de una economía que invierta en una economía digital es mil veces superior a lo que podría ser cualquier tipo de economía basada sólo en turismo o infraestructuras. Porque las infraestructuras tienen problemas medioambientales.

P. ¿Se refiere a la ampliación del puerto industrial de Valencia?

R. Exacto. Pero podríamos tener los dos. El puerto podría convertirse en un sitio lúdico pero con un alto nivel tecnológico para que las empresas se pudieran instalar en un parque tecnológico integrado, con los mejores sistemas de comunicación, seguridad electrónica, incubadores electrónicos para las medianas y grandes empresas, world trade centers... Hay que pensar que aunque ahora se quede la Copa aquí, un día se va a ir y el debate debería hacerse ahora.

P. ¿Para dar ese paso es imprescindible que la Copa se quede?

R. Claro, pero aunque se vaya, Valencia ya está posicionada como la ciudad que si quiere realmente hacer algo y tiene la motivación política para hacerlo, los recursos se van a encontrar porque hoy en día hay más dinero que nunca ha habido. Lo que necesita Valencia es tener una visión tecnológica de la sociedad del conocimiento y las ganas de posicionarse en ese top ten de ciudades mundiales como lo están haciendo Dubai o Singapur.

P. Usted plantea un cambio de poderes en la economía local.

R. Pero eso ha pasado siempre en la historia del mundo. Pasamos de un poder fácil de controlar porque es material, piedra, infraestructura, a un poder que es difícil de controlar, aunque hay algunos que también intentan hacerlo, que es el del conocimiento. El conocimiento es incontrolable. Bill Gates era el hombre más rico del mundo y ahora no lo es porque otros han hecho inversiones más estratégicas. Mire lo que era Microsoft y en lo que se ha convertido Google. El poder del conocimiento es mucho más fácil de desarrollar y más difícil de controlar. Eso va a crear resistencias, pero son debidas al miedo. Personas que han invertido durante generaciones en piedra e infraestructura que no tienen el conocimiento de cómo invertir en cosas que les pueden parecer esotéricas. Pero ahí es donde la educación puede ayudar. No se trata de cambiar totalmente el poder sino permitir que se mantenga diversificando la forma de conseguirlo. Hoy todo modelo de crecimiento debe contar con el ciudadano. Se acabó que sólo haya una élite que siga haciendo y mandando. El individuo necesita más protagonismo en todas las decisiones, y en Valencia sería muy interesante que la población se involucrara en el futuro de la ciudad.

P. ¿Hay más empresarios suizos que comparten su visión sobre Valencia?

R. El efecto Alinghi ha hecho que muchos empresarios suizos se hayan dado cuenta de las posibilidades de la ciudad. Por aquí han pasado muchos empresarios y banqueros. Yo he traído 15 banqueros. Ginebra es una ciudad sin mar, pero su tradición es de viajar, comprar, vivir en el exterior. Valencia se ha convertido en una de las ciudades preferidas de los ginebrinos y eso va a abrir muchas otras posibilidades. Me gustaría crear una presencia fuerte de Wisekey aquí, aparte de la que vamos a hacer en el proyecto del Alinghi. Ver de qué forma podemos ayudar a Valencia y ayudando a Valencia lanzar ese modelo geopolítico con proyectos concretos. Hemos hablado con la Generalitat para ver cómo podemos hacer la tarjeta del inmigrante. Queremos tener un proyecto tecnológico faro en el que Valencia sea la primera en el mundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de julio de 2007