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La tránsfuga del PSPV que lanzó a Zaplana en Benidorm también cobra con los campistas

El 22 de noviembre de 1991 supuso un punto de inflexión en la política local de Benidorm. Un joven Eduardo Zaplana arrebató la alcaldía al PSPV gracias al voto de una edil socialista: Maruja Sánchez Trujillo. Con aquel gesto, el abogado novel nacido en Cartagena lanzó su carrera política, que le llevó a presidir el Consell, a ser ministro de España y, en la actualidad, a ejercer de portavoz popular en el Congreso.

El alcalde de Benidorm, Manuel Pérez Fenoll, uno de los últimos zaplanistas reconvertidos al campismo, ha vuelto a contratar como asesora de Cultura a la ex edil tránsfuga, con lo que ya son 16 los años cobrando de las arcas públicas con un sueldo neto de 1.650 euros mensuales.

Maruja Sánchez fue concejal con el PP hasta 1995, pero cuando Zaplana se marchó a Valencia dejó la alcaldía en manos de Vicente Pérez Devesa. Éste la nombró asesora manteniendo el compromiso, pero poco a poco le fue quitando sus atribuciones -coso taurino, grandes conciertos y festival de la canción- a favor de su gente más cercana, entre los que figuraba José Amor, padre de la ex consejera Gema Amor y actual presidenta del PP local.

La llegada de Pérez Fenoll a la alcaldía por la muerte de su predecesor supuso la defenestración de José Amor, con quien nunca hubo sintonía. Su vacío lo ocupó la asesora olvidada. El rechazo de Sánchez a que Gema Amor fuera la candidata a la alcaldía reforzó la alianza con Pérez Fenoll pese a que ahora está con Camps.

Maruja Sánchez ha explicado a EL PAÍS que trabaja ya en una completa programación para dotar de contenido al coso taurino y que "recupere el esplendor que tenía entre los años 1991 y 1995, cuando se hizo un gran trabajo para promocionar la ciudad". La ex edil señala: "Se ha manipulado y tergiversado gran parte de la historia de la apuesta personal que hice por Eduardo [Zaplana] en el año 1991, de la que no me arrepiento en absoluto a la vista del resultado". Y añade: "Tengo muchas cosas que contar y algún día hablaré".

El portavoz socialista, Agustín Navarro, ha mostrado su indignación por la inclusión de Sánchez en la nómina municipal: "La quieren tener calladita, y eso lo hacen con dinero".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de julio de 2007