El verano dispara las atenciones médicas a la población extranjera no empadronada

El 35% de los ingresos de urgencias en la Costa del Sol en agosto es de residentes foráneos

Los servicios sanitarios de las zonas más turísticas de Andalucía atienden en los meses de julio y agosto casi al doble de ciudadanos foráneos no empadronados de los que admiten durante el resto del año. El gasto sanitario que representa la población no censada de la Unión Europea acaba recayendo en las arcas regionales ya que los mecanismos de compensación establecidos sólo reembolsan una parte mínima. Un estudio indica que en el distrito sanitario de la Costa del Sol, un 35% de los admitidos en urgencias en el mes de agosto son residentes extranjeros no censados.

La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía informó el pasado enero a la Comisión Europea del "desequilibrio" existente entre el importe económico facturado por la comunidad autónoma por la asistencia a pacientes comunitarios en estancias temporales y el dinero recibido del Fondo de Cohesión por dicho concepto. Así, en el año 2006, el Servicio Andaluz de Salud facturó unos 27 millones de euros y percibió únicamente 396.000 euros. "Esta tremenda discrepancia hace necesario revisar el funcionamiento del Fondo de Cohesión, así como los mecanismos establecidos en la Unión Europea para el reembolso de los gastos generados por la asistencia de pacientes desplazados", afirmó entonces la Junta de Andalucía.

La asistencia a los ciudadanos europeos -generalmente pensionistas no empadronados y que pasan largas temporadas en las zonas turísticas- se factura a sus países de origen a través de la Seguridad Social, de modo que el centro sanitario en el que se produce el gasto no es compensado directamente. Y no se trata de un gasto menor. Según la Junta, "en uno de estos centros sanitarios en los primeros 10 meses del año 2006, el coste de la asistencia a turistas europeos equivalió al 7,29% de su presupuesto anual".

Un estudio dirigido por el doctor Emilio Pérez-Milla, del Hospital Costa del Sol, en Marbella, ha calculado la población real del distrito sanitario Costa del Sol a partir de la cantidad de basura que generó en el año 2001. En los municipios de la franja costera entre Fuengirola y Manilva había ese año empadronadas 271.257 personas de media. Sin embargo, calculando 1,4 kilos de residuos por persona y día se dedujo que la población media total era de 462.221. En los meses de mayor afluencia de turistas, julio y agosto, la población real se disparaba hasta los 636.588 habitantes, lo que supone que la denominada población flotante en esos meses era ligeramente superior a la empadronada. El aumento de población detectado gracias al método de los residuos fue directamente proporcional al aumento de las atenciones médicas.

La llegada de turistas hace que se disparen las atenciones médicas a los ciudadanos no censados. Mientras que la media anual de no empadronados sobre el total de personas admitidas en urgencias en el distrito Costa del Sol fue del 18,4% en 2001, en el mes de agosto de ese año esta proporción se elevó al 34,9%. En los meses de verano, la edad media de los pacientes no residentes se reduce de los 36 a los 31 años, ya que los extranjeros más mayores acudena a la Costa del Sol generalmente en los meses de invierno. No obstante, los autores del estudio señalan que la población censada utiliza los servicios de urgencia del distrito Costa del Sol con una frecuencia tres o cuatro veces mayor que la población no empadronada.

"Los pensionistas europeos utilizan los servicios sanitarios de la Costa del Sol en la misma proporción que la población local de la misma edad, a pesar de que muchos de ellos no están registrados como residentes en España. Esto crea una demanda de servicios de salud cuya financiación se provee en función de la población registrada oficialmente en el censo", recuerda el estudio dirigido por Pérez-Milla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0001, 01 de julio de 2007.