Reportaje:Otra jornada negra en el tajo

El gran escenario del luto

Dos muertos, un herido grave y otro leve al retirar el montaje de los Rolling Stones en el Calderón

Habían pasado unas horas desde que Mick Jagger, Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts se despidieran de sus fans en el campo del Atlético de Madrid al ritmo de Brown Sugar. Ayer, dos trabajadores murieron en el estadio Vicente Calderón cuando desmontaban el escenario sobre el que habían actuado los Rolling Stones. Alrededor de la una de la tarde, tres obreros estaban subidos sobre una tramoya, una viga horizontal de unas dos toneladas. Los trabajadores, que pertenecían a tres empresas distintas, llevaban casco y estaban sujetos con un arnés de seguridad a la estructura sobre la que se apoyaban. Desde allí tenían que liberar la viga adyacente, ayudados por una grúa.

Los operarios soltaron la pieza equivocada y la viga en la que estaban cayó desde 10 metros
El accidente se debió a la descoordinación de las distintas empresas, dicen los sindicatos

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Esas vigas se unían a los pilares (unos 14, en total) mediante unos anclajes llamados bulones. Es decir, una especie de tornillos enormes que sujetaban la estructura. Según todas las versiones, por error, los operarios soltaron los bulones equivocados y la viga en la que se encontraban se fue al suelo desde una altura de entre 10 y 12 metros.

Uno de los trabajadores murió casi en el acto. "Salvarle la vida era inviable", aseguró Fernando Prados, directivo de guardia del Samur en la puerta seis del Calderón (justo en el Gol Norte, donde estaba montado el escenario). Otro falleció más tarde, a pesar de que enfermeros del Samur trataron de reanimarle durante 45 minutos. Fue inútil. Tenía una herida en la cadera y un traumatismo craneoencefálico grave. Los muertos son Berno Golbewijk, de 44 años y nacionalidad holandesa, y Alfredo Peciña Matías, español de 38. El tercer operario, Jorge José Benavente Sobrino, español de 25 años, resultó herido muy grave con una lesión medular y traumatismos craneoencefálico y torácico. "Los tres estaban hechos polvo", describió uno de los enfermeros que entró al Calderón.

Benavente fue trasladado al hospital Clínico, donde fue operado ayer por la noche. Además, un cuarto operario, Alejandro Martín, español de 30 años, quedó herido leve y fue trasladado al mismo hospital. Martín, que también estaba sobre la viga, salvó la vida gracias a que su arnés estaba sujeto a un pilar. Al caerse la viga él quedó suspendido en el aire.

¿Cuál fue la causa del error? Los sindicatos son tajantes: descoordinación entre las empresas (los dos muertos y el herido grave pertenecían a tres compañías distintas, dos de ellas subcontratadas); falta de planificación en una tarea tan compleja y peligrosa como desmontar un escenario de casi 100 metros de largo y 30 de altura en 48 horas e incluso, como apuntaba CCOO, que el holandés, que supervisaba la maniobra, no se hiciese entender por los españoles, al hablarles en inglés. "Ha sido una confusión en el desmontaje", señalaba Rafael Ferrándiz, directivo de guardia de los Bomberos como causa del accidente. Según dijo, el escenario es "una especie de puzzle que hay que desmontar en orden y con cuidado".

La madre del herido muy grave, Pilar Benavente, desconocía a las 11 de la noche que su hijo había sufrido un accidente. Se enteró por este periódico, ya que ni la policía ni el juzgado ni el hospital la habían localizado a lo largo del día. Su hijo lleva dos años trabajando en el montaje de escenarios. "No me ha extrañado no verle en casa cuando he venido porque tiene horarios muy raros y sabía que estaba con el tema de los Rolling", señaló Pilar.

Por la tarde, ninguno de los amigos y compañeros de Jorge José Benavente y de Alejandro Martín quisieron hablar en las Urgencias del Clínico. Tampoco el propio Martín, que abandonó el hospital por su propio pie. Los nervios estaban a flor de piel. "¡Que no queremos hablar! Sabes perfectamente lo que ha pasado. Ahora será cuestión de investigar. No sabemos nada", decía una chico que vestía una camiseta de Pase Producciones, una de las empresas que participó en el montaje. Fuera, una chica hacía tiempo a la espera de nuevas noticias sobre el estado de Benavente. "Hay que esperar", musitaba. Tenía la mirada prácticamente perdida. Los augurios no eran nada buenos.

En el momento del accidente había "decenas de trabajadores" sobre el césped del estadio rojiblanco, según diversos testigos. Esos operarios pertenecían a 10 empresas distintas, seis de ellas principales, según detalló el secretario de salud laboral de CC OO en Madrid, Carmelo Plaza. The Rolling Stones tiene un contrato con la empresa belga Stage Company para el montaje de los escenarios de su gira por Europa. Esta compañía tiene 14 supervisores y 12 camioneros. El fallecido de nacionalidad holandesa era uno de esos supervisores, supuestamente encargado de coordinar el desmontaje del escenario.

Es necesario, ya que Stage contrata en cada país a más operarios para que le ayuden. Así, Gamerco S.A., la empresa productora de los conciertos en España, subcontrató a Pase Producciones. Ésta, a su vez, a Tritalfis. Y ésta a Espin Ofitec. El fallecido español pertenecía a esa empresa. Los dos heridos trabajaban para Pase Producciones, la misma compañía que empleaba a una persona que murió el año pasado, también en el Calderón, cuando desmontaba el escenario de un macroconcierto de Los 40 Principales. "No vamos a decir nada. ¿Qué ha pasado? Ya lo sabes, han muerto dos personas, se acabó", dijo un empleado de Pase Producciones por teléfono. Colgó y no dejó preguntar más.

Los trabajadores no estaban para hablar con nadie. Sobre las tres de la tarde, poco a poco, iban saliendo algunos del Calderón. Pero o bien se negaban a explicar nada o sus lágrimas les impedían articular palabra. Como dos mujeres que lloraban desconsoladamente, acompañadas de una veintena de operarios.

Los Stones utilizan dos escenarios diferentes que van alternando. El utilizado en Madrid es el mismo que se usará en el concierto de Budva (Serbia y Montenegro) el 9 de julio. Por tanto, el espectáculo de El Ejido, que se celebra hoy, no corre peligro.Los Rolling Stones expresaron sus condolencias a las familias de los dos trabajadores fallecidos.

74 trabajadores que ya no están

La muerte de los operarios que desmontaban el escenario de los Rolling Stones eleva a 74 las personas muertas en el tajo, según informó ayer el sindicato UGT. Cada semana pierden la vida, de media, tres trabajadores en accidente laboral.

Las cifras del Gobierno regional indican que entre enero y mayo de este año 66 empleados han fallecido en sus puestos de trabajo o in itinere (de camino al puesto de trabajo). De esas 66 víctimas, 21 perdieron la vida cuando iban o volvían a su trabajo, otros 17 en accidentes de tránsito durante la jornada laboral y 14 a causa de patologías no traumáticas, como derrames cerebrales o infartos, entre otros motivos. Los 14 restantes murieron a consecuencia de la tarea que estaban realizando.

Los sindicatos suman a las cifras del Gobierno regional las ocho muertes que se han producido en el mes de junio, que termina hoy. Entre ellas se encuentra el caso de María del Carmen López, de 41 años, que murió al caerle encima la carga de una grúa en obra de Valdemoro. Los datos oficiales no se suelen conocer hasta que han pasado 10 días del final de cada mes.

Un reciente estudio de CC OO alertaba de la aparición de un nuevo perfil de víctima mortal en el trabajo. Se trata de un hombre, joven y extranjero. A eso se suele añadir escasa o nula formación en materia de prevención de riesgos laborales.

UGT exigió a la Administración regional y al empresario "el control riguroso de la subcontratación y la coordinación de actividades a fin de evitar más muertes, así como las responsabilidades penales oportunas en caso de confirmarse negligencia por parte de la productora".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 29 de junio de 2007.

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