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Sólo el PP pide en el Congreso quitar Educación para la Ciudadanía

Ni siquiera dos grupos con claras influencias democristianas y un importante peso en el electorado católico como CiU y PNV aceptaron ayer acercarse ligeramente al PP en sus críticas a la materia de Educación para la ciudadanía. El principal grupo de la oposición, alineado en este asunto con las tesis más tajantes de la Conferencia Episcopal -aunque Mariano Rajoy desautorizó a Esperanza Aguirre cuando ésta animó a la objeción de conciencia- se quedó anoche solo en el Congreso con una moción en la que pedía la eliminación de esta nueva asignatura. Su iniciativa fue rechazada por 180 votos en contra y 127 a favor.

Los grupos de la izquierda defendieron, como hizo la semana pasada la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, que esta asignatura ya existe en la práctica totalidad de los países europeos y mostraron su sorpresa por el hecho de que el PP esté en contra de enseñar a los alumnos contenidos como los derechos humanos, la convivencia o el respeto. Eugenio Nasarre, del PP, defendió que se realicen "actividades cívicas" en lugar de impartir una asignatura "que pone en juego la libertad, la conciencia y los derechos de los padres".

Sin embargo, el momento político más intenso se produjo cuando subieron a la tribuna diputados más próximos a planteamientos cristianos. "Si lo que se reclama es la exclusividad de la educación en valores para la Iglesia católica yo no estoy de acuerdo", señaló Aitor Esteban, del PNV. "Soy creyente, y mis hijos van a un colegio católico", explicó, "pero no quiero que sean educados en el tipo de moral preconciliar que defiende la Conferencia Episcopal".

Cañizares y el mal

El debate fue subiendo de tono y el presidente, Manuel Marín, estuvo a punto de echar de nuevo al conservador Vicente Martínez Pujalte -el único diputado expulsado en 30 años- que, desde las escaleras, increpaba a la diputada de ERC Laia Cañigueral por decir "no entiendo cómo un demócrata puede estar en contra de estos contenidos". "Esta pequeña no me da lecciones de democracia", dijo Pujalte, según ERC. Sancionado el tenso incidente, Cañigueral espetó al PP: "Les convendría cursar Educación para la ciudadanía más de lo que ustedes creen". El PSOE fue casi en pleno a votar, incluida la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega.

Poco antes, por la mañana, el cardenal arzobispo de Toledo y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio Cañizares, había afirmado que enseñar la asignatura con la intención de adaptarla al ideario del colegio -como pretenden hacer la mayoría de los colegios católicos-, supone "colaborar con el mal" porque esta materia "impone una determinada formación moral".

"Se percibe una concepción de fondo en contraste con los derechos que tienen los padres de que los hijos reciban la formación religiosa y moral que deseen", señaló el cardenal en un curso organizado por la Universidad CEU San Pablo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de junio de 2007