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Una cátedra estudiará los negocios del cambio climático

El rector Tomás invita a Botín a invertir en el parque científico

El cambio climático no sólo genera calor y preocupaciones. Las medidas acordadas para frenarlo han generado oportunidades financieras que mueven volúmenes económicos importantes. El rector de la Universitat de València, Francisco Tomás, y el presidente del Grupo Santander, Emilio Botín, crearon ayer una cátedra de finanzas internacionales que estudiará entre otras cosas esa cara del calentamiento global.

El Protocolo de Kioto estableció un sistema de compraventa de permisos de emisiones contaminantes que empezará a funcionar la próxima década. Europa acordó adelantar su entrada en vigor y hoy funcionan mercados organizados, paralelos a los energéticos y a las bolsas, en los que una empresa española puede comprar "al contado" a otra danesa su permiso para contaminar en 2007. Pero también para 2008, 2009... Lo mismo que ocurre desde hace tiempo con el petróleo, explica Vicente Meneu, profesor del departamento de Economía Financiera y compañero de Ángel Pardo, quien dirigirá la nueva cátedra.

Hay más ejemplos de la relación entre el mundo financiero y el cambio climático. Uno de ellos es el de los promotores de parques eólicos, que compran opciones para asegurarse unos ingresos mínimos equivalentes, por ejemplo, a 5.500 horas de viento al año. Los vendedores de las opciones, que vienen a ser como un seguro, suelen ser bancos, que las venden troceadas a gestores de cartera. El producto es atractivo, explica Meneu, porque sirve para diversificar: es independiente de los tipos de interés y el vaivén de las acciones. Aunque la bolsa se hunda todo irá bien porque la clave aquí es el tiempo.

Botín y el rector Tomás firmaron otro convenio por el que el grupo financiero correrá con parte de los gastos que generará el Certamen Europeo de Jóvenes Investigadores, que la universidad acogerá en septiembre. A Valencia llegarán cientos de chavales de último curso de Bachillerato y primero de carrera que competirán en la resolución de problemas científicos.

El Santander destinará a los dos convenios cerca de 200.000 euros. En la rueda de prensa que siguió a las firmas, y después de intercambiarse alabanzas, el rector anunció que el parque científico de la Universitat abrirá la parte destinada a las empresas el 1 de enero de 2008, y dejó caer una invitación para que Botín se sumase al proyecto. Más o menos así empezó a fraguarse, la última vez que el banquero visitó la universidad, el asunto de la cátedra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de junio de 2007