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Los socialistas y Nafarroa Bai llegan a acuerdos sobre el 70% de sus programas

El PSN espera reanudar hoy la negociación para formar Gobierno

Los socialistas navarros, que cuentan con 12 escaños en el Parlamento foral, esperan reanudar hoy las conversaciones con los nacionalistas de la coalición Nafarroa Bai, que disponen de otros 12 escaños, para buscar un acuerdo definitivo que les pueda garantizar un Gobierno conjunto para los próximos cuatro años sin sobresaltos por reivindicaciones independentistas o soberanistas. Hasta ahora, las delegaciones de ambas formaciones han llegado a acuerdos en el 70% de sus programas.

En las dos últimas semanas, nacionalistas y socialistas han desbrozado el camino poniendo en común los programas de ambas formaciones políticas, hasta el punto de consensuar o acordar el 70% del mismo con el que estarían dispuestos a gobernar una comunidad, Navarra, que ha estado en manos de UPN -la marca electoral del PP en esa comunidad- en las dos últimas legislaturas.

Nafarroa Bai llevaba a las negociaciones un texto de 63 folios, mientras los socialistas tenían otro de 96 páginas. Con ambos se ha trabajado hasta que las conversaciones quedaron bloqueadas tras la constitución del Parlamento navarro y una votación que desató el malestar en Nafarroa Bai. Los socialistas se hicieron con la presidencia gracias a los votos de Unión del Pueblo Navarro, mientras esta formación política logró la vicepresidencia primera de la Cámara con el apoyo de los socialistas.

El PSOE se debate aún en la duda de qué hacer en Navarra. Hay algunos dirigentes significados que prefieren la opción de que sea Unión del Pueblo Navarro quien siga gobernando, aunque esta vez en minoría y vigilada muy de cerca por los socialistas. Esos dirigentes nacionales entienden que será muy difícil de explicar un pacto con formaciones nacionalistas que defienden la independencia de Navarra y su anexión al País Vasco.

Los socialistas navarros repiten que Nafarroa Bai les ha garantizado que esas dos cuestiones no entrarán dentro del programa común que permitiría una coalición de Gobierno para los próximos cuatro años. Pero temen que otras cuestiones identitarias pueden desencadenar permanentes crisis en un futuro Gobierno.

Denominación institucional

Entre las cuestiones pendientes de negociar entre socialistas y nacionalistas estaría la legislación sobre el euskera en Navarra. Mientras que los socialistas pretenden mantener el estatus quo, los nacionalistas quieren profundizar en la enseñanza del euskera en todos los rincones de la comunidad autónoma. También la futura denominación de las comunidades autónomas podría aumentar la distancia que separa a nacionalistas y socialistas ante un futuro acuerdo en Navarra.

El proyecto del Gobierno socialista de incluir en la Constitución la denominación de todas las comunidades, sin ninguna distinción, dejaría de hecho sin validez la disposición transitoria cuarta donde se recoge la posibilidad de que Navarra llegara algún día a formar una única comunidad con el País Vasco. Los nacionalistas no quieren oír hablar de esta posibilidad.

La disposición transitoria cuarta de la Constitución establece lo siguiente: "En el caso de Navarra, y a efectos de su incorporación al Consejo General Vasco o al régimen Autonómico vasco que le sustituya, en lugar de lo que establece el artículo 143 de la Constitución, la iniciativa corresponde al Órgano Foral competente, el cual adoptará su decisión por mayoría de los miembros que lo componen. Para la validez de dicha iniciativa será preciso, además, que la decisión del Órgano Foral competente sea ratificada por referéndum expresamente convocado al efecto, y aprobado por mayoría de los votos válidos emitidos. Si la iniciativa no prosperase, solamente se podrá reproducir la misma en distinto período de mandato del Órgano Foral competente, y en todo caso cuando haya transcurrido el plazo mínimo que establece el artículo 143".

La incertidumbre sobre el futuro de Navarra seguirá unos días más, a la espera de que la socialista Elena Torres, presidenta del Parlamento, inicie los contactos con los portavoces para proponer un candidato a la investidura como presidente de la comunidad autónoma. De momento, ninguno de ellos puede garantizar la mayoría absoluta de los votos para salir investido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de junio de 2007