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Marruecos y el Polisario abren las negociaciones sobre el Sáhara

EE UU pide que el plan de autonomía de Rabat sea la base de partida

Para los países del Magreb y sus vecinos europeos la negociación entre Marruecos y el Frente Polisario, que empieza mañana en las afueras de Nueva York, es un acontecimiento histórico porque hace ya 10 años que ambos adversarios no se han vuelto a sentar para hablar en profundidad del futuro del Sáhara Occidental, que España descolonizó en 1975 entregándolo a Marruecos y Mauritania.

Pero antes de que ambas delegaciones acudan a Manhasset (Long Island) han surgido los primeros motivos de tensión. Rabat ha incluido en su equipo negociador, que estará encabezado por el ministro de Interior, Chakib Benmussa, a Jali Jenna Uld Rachid, un saharaui promarroquí, con la clara intención de demostrar que el Polisario no es el único representante de los saharauis.

Los independentistas, cuya delegación estará dirigida por Mahfud Alí Beida, el presidente de su Parlamento, dieron a entender primero que no se sentarían frente a este "traidor". Ahora, Ahmed Bujari, el representante del Polisario en la ONU, se conforma, sin embargo, con tachar de "provocación" su incorporación al equipo marroquí. El Polisario acude, además, a Manhasset con la intención de denunciar la represión de las manifestaciones de jóvenes saharauis en las ciudades de la antigua colonia española y en las universidades marroquíes, donde se han producido desde mayo decenas de detenciones, apaleamientos y condenas a hasta dos años de cárcel casi ignoradas por la prensa europea. "Esto complica gravemente el cuadro de la negociación", asegura Bujari.

Las autoridades de Rabat sostienen, en cambio, que el Polisario ha echado el resto para movilizar a sus partidarios en vísperas de la negociación y crear así un ambiente hostil a Marruecos intentando mostrar a la comunidad internacional que la calle está en su contra.

Más allá de estos escarceos, ambas delegaciones se reúnen, invitadas por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. El Polisario recuerda que reitera el derecho a la autodeterminación y se trata ahora de acordar las modalidades de un referéndum para que los saharauis lo ejerzan. Para Rabat, en cambio, la base de partida es el plan de autonomía para el Sáhara, que descarta la independencia, que ofreció en abril. EE UU, que se ha implicado a fondo y que asistirá, junto con Francia y España, a la sesión inaugural, también cree que el punto de partida de la negociación debe de ser el plan de autonomía. El primer análisis independiente del plan marroquí, divulgado esta semana en Bruselas por el Grupo Internacional de Crisis, asevera que la oferta de Rabat es "claramente insuficiente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de junio de 2007