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España revela por vez primera datos de los clientes que le compran armas

Las ventas de material militar sumaron 845 millones el año pasado, el doble que en 2005

España vendió un caza F-1 y un banco de ensayo de segunda mano a Jordania por 600.000 euros. Marruecos adquirió material antidisturbios para su policía por 600.000 euros. Armerías israelíes compraron pistolas por unos 9.600 euros. Todos estos datos figuran en el informe sobre exportación de material de defensa y doble uso (civil y militar), correspondiente a 2006, que la Secretaría de Estado de Comercio ha enviado al Congreso y en el que, por vez primera, revela algunos datos sobre los destinatarios de estas armas, cubiertos hasta ahora por el velo del secreto.

Las exportaciones españolas de armamento batieron en 2006 todos los récords. Sumaron 845,07 millones de euros, lo que supone un incremento del 101% respecto al año anterior y del 500% en comparación con los años 1999 o 2000.

Sin embargo, el mayor interés del informe que el Gobierno acaba de remitir al Congreso -y que será debatido en una próxima comparecencia del secretario de Estado de Comercio, Pedro Mejía- no radica tanto en lo abultado de las cifras, como en lo detallado de la información, que tampoco tiene precedentes.

Por vez primera, las estadísticas que recibe el Parlamento desde hace una década incluyen datos, aunque sean someros, sobre el uso final del producto (Fuerzas Armadas, policía, etc) o la naturaleza del usuario (Administración, empresa privada o pública, particular).

Se adelanta así a las medidas de transparencia incluidas en el proyecto de ley de Control del Comercio Exterior de Material de Defensa y Doble Uso, que se está tramitando en el Congreso y al que ayer se presentaron las enmiendas parciales.

Buena parte del espectacular aumento experimentado por este tipo de exportaciones es atribuible a la empresa pública Navantia, que acapara el 52,8% del total, con 445,9 millones. Esta cifra incluye la venta de la fragata F-85 a Noruega (267 millones) o del submarino Scorpene a Chile (178 millones) y el estudio de un buque de proyección estratégica para Australia (8,8 millones).

En el capítulo de aeronaves, destaca la venta de tres aviones de transporte de EADS-CASA a Brasil por 74 millones. También se han vendido tres Aviocar a Bolivia y un Mirage F-1 a Jordania por 300.000 y 600.000 euros, respectivamente. Se trata de aviones de segunda mano, prácticamente donaciones, que figuran en un nuevo apartado del informe del Gobierno.

No son, sin embargo, estas grandes operaciones las que más recelos despiertan y, por eso, Comercio se apresura a aclarar que la exportación a Botsuana, por valor de 5,9 millones, es un sistema de radar; que la mayor parte de las ventas a Marruecos (16,8 millones) corresponden a 100 vehículos todoterreno para las Fuerzas Armadas; y que los productos exportados a Camerún y Tanzania son rifles de caza.

El material antidisturbios, que suma 960.000 euros, va destinado a las policías de Argentina, Guatemala y Marruecos; mientras que armas españolas han sido compradas por armerías de Andorra, Estados Unido, Hungría, Portugal, Reino Unido, Suiza o Israel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de mayo de 2007