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Reportaje:

¿Una nueva crisis de rehenes en Teherán?

EE UU exige la liberación de la profesora irano-estadounidense acusada de espionaje

La última crisis de rehenes comenzó el 4 de noviembre de 1979 y acabó el 20 de enero de 1981. Durante 444 días, el nuevo Gobierno surgido de la revolución iraní retuvo a 52 norteamericanos encerrados en la Embajada de EE UU en Teherán. Haleh Esfandiari, de 67 años, está encarcelada desde el pasado día 8 en la prisión de Evin, en el tristemente célebre Pabellón 209. Ésa es la fecha oficial de su reclusión. Pero la imposibilidad de abandonar Irán, donde esta profesora irano-americana se encontraba visitando a su anciana madre, se remonta a diciembre de 2006.

Esfandiari dirige el programa de estudios de Oriente Próximo del prestigioso Centro Internacional Woodrow Wilson de Washington. Pero para el régimen de los ayatolás, es sospechosa de un delito contra la seguridad iraní, acusación que la ley de Irán castiga con la pena de muerte. Durante las últimas semanas, los candidatos presidenciales Hillary Clinton, Barack Obama y Joe Biden han reclamado insistentemente la puesta en libertad de la conocida como "analista de oro" sobre Oriente Próximo, a pesar de que siempre ha mantenido un perfil bajo y ha evitado comparecencias en los programas de televisión o firmar en las páginas de los periódicos.

Editoriales en los más importantes diarios de EE UU y de Europa han denunciado con contundencia la actuación de Irán. La abogada y premio Nobel de la Paz iraní Shirín Ebadi ha accedido a llevar su caso. Pocos académicos han hecho tanto por promover el diálogo como lo ha hecho Esfandiari, según cuenta Lee Hamilton, director del centro Woodrow Wilson, ex congresista y copresidente del Grupo de Estudios para Irak.

La nueva crisis entre EE UU e Irán comenzó de forma callada el pasado 30 de diciembre, cuando unos "desconocidos" atracaron a Esfandiari a punta de cuchillo. Se dirigía al aeropuerto de Teherán para regresar a Washington tras pasar unos días con su madre, de 93 años, algo que suele hacer dos veces al año. Los atracadores se hicieron con sus dos pasaportes: el iraní y el estadounidense, y huyeron. A renglón seguido, las autoridades iraníes le denegaron la salida del país.

Esfandiari, menuda, de apenas 45 kilos, solicitó de nuevo los documentos para poder regresar a su casa en EE UU. En lugar de un pasaporte se encontró con un interrogatorio. El servicio de inteligencia iraní la ha acribillado a preguntas durante ocho horas al día durante varias semanas, hasta mediados de febrero.

El diario de la línea más dura del régimen, Kayhan, informó la semana pasada de que la académica estaba fomentando una revolución de terciopelo en Irán y espiando para EE UU e Israel.

El Congreso Islámico Americano ha lanzado una campaña en Internet para liberar a Esfandiari. La dirección es www.freehaleh.org. [Otros dos estadounidenses con doble nacionalidad están retenidos en Irán. Además, el Instituto Sociedad Abierta, de George Soros, informó ayer de que uno de sus asociados, el sociólogo Kian Tajbakhsh, también con doble nacionalidad, está en prisión en Irán desde el día 11].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de mayo de 2007