Reportaje:Galería de candidatos | Elecciones 27M

Todo queda en la familia

Populares, PNV y PSE pelean por el poder en Baños de Ebro con candidaturas en las que se cruzan hermanos y primos

Las elecciones en Baños de Ebro son cosa de familia. No hay una regla escrita, pero para ser candidato a alcalde hay que ser primo de otro candidato. Tres listas compiten para hacerse con el control del Ayuntamiento: las del PP, el PNV y el PSE-EE. El actual primer edil, el popular Roberto Blanco, compite contra su primo, el socialista Rodolfo Blanco, y contra el primo de la esposa de este último, el nacionalista Luis Antonio Troncoso. Todos han hecho sus cuentas. El pueblo cuenta con 344 habitantes, de los que 248 podrán votar el domingo. El alcalde se muestra convencido de que repetirá su victoria, aunque "hasta el último recuento no se sabe". Lleva ya dos mandatos consecutivos con mayoría absoluta: cuatro concejales frente a los tres peneuvistas.

El PP tiene en la localidad alavesa una de sus cuatro alcaldías con mayoría absoluta en Euskadi

En las municipales de 2003, el PSE logró 11 votos con una candidatura integrada por personas que no residen en el pueblo, frente a las 122 papeletas del PP y las 115 del PNV. Roberto Blanco cree que mantendrá sus apoyos y que los socialistas robarán 14 votos a los nacionalistas. Su primo Rodolfo no lo tiene tan claro y aspira a lograr un edil. "Una cosa es lo que se dice en público y otra lo que se vota", asegura.

Rodolfo, quien sueña incluso con lograr dos concejales, aspira a ser bisagra. Dice que no han decidido su apoyo, pero que ha habido "prepotencia" en el gobierno municipal y los vecinos quieren un cambio. Troncoso, sin embargo, lo tiene claro: "Me gustaría contar con los socialistas en el gobierno". También se muestra convencido de que el poder desgasta y "la gente tiene ganas de cambio".

Aún así, el aspirante socialista prefiere guardar las distancias y recuerda "el clientelismo y las subvenciones" del PNV durante los 20 años que estuvo al frente del consistorio. Sostiene que en Baños de Ebro no existe tradición nacionalista y que nació gracias a la intervención del histórico presidente del PNV alavés, José María Gerenabarrena. Troncoso replica que sí existe "un sentimiento", pero que lógicamente no se vive igual que en las capitales vascas.

Sea como sea, las familias se conocen bien. Los apellidos se cruzan en las distintas candidaturas y las acusaciones también. Juan Luis Muñoz Troncoso, ex concejal del PNV, se presenta ahora como independiente en el cuarto puesto de la lista del PSE. Es hermano de Javier Muñoz Troncoso, número cuatro del PNV. Luis Antonio Troncoso no cree que el ex concejal peneuvista sea un transfuga y recuerda que el tercero de la lista del PP, Luis María Berzal Fernández, era hasta hace tres años afiliado nacionalista. Que la alcaldía es cosa de familia queda patente al comprobar que el último alcalde del PNV, Eduardo Pascual, era también primo del actual.

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A ninguno de los tres candidatos les sorprende esta situación y todos ellos aseguran llevarse bien en lo personal. El único que pone algún pero a las buenas relaciones es Luis Antonio Troncoso, quien cree que la política ha llevado a que en la localidad ya hay quien se niega el saludo.

¿Qué hace de Baños de Ebro un lugar tan importante y, más aún, cuando ni el alcalde ni los concejales cobran un duro, ni siquiera dietas? Roberto Blanco lo tiene claro: "Pensé que nadie hacía nada por el pueblo y me presenté, aunque pierdo dinero". Baños de Ebro es uno de los cuatro municipios vascos que el PP gobierna con mayoría absoluta.

Para el PNV la situación es la inversa. Fue su feudo cinco legislaturas y el cambio supuso que el municipio cayese en manos de su principal rival político.

Rodolfo Blanco cabalga a dos aguas y se dice bisagra, pese a pedir el cambio. Lamenta que su pueblo sea "de derechas" y asegura que sigue la tradición de su abuelo, militante de Izquierda Republicana, y no la de su tío, el padre del pirmer edil, quien también fue alcalde.

En Baños de Ebro nadie es pobre. El pueblo se dedica en cuerpo y alma al vino: a las viñas o a su producción. Todo el mundo cuenta con su pequeña bodeguita familiar, algunas incluso de tamaño medio. Los candidatos se hallan estos días más ocupados por las tareas del campo que por la campaña. En esta época hay que arrancar los brotes bajos de las viñas.

Las propuestas de los tres no resultan muy diferentes. Todos quieren mejorar el pueblo. Levantar un nuevo cementerio y atraer al turismo parecen ser una prioridad. La discrepancia está en el dinero. Socialistas y nacionalistas aseguran que el alcalde ha gastado todo y se lo ha puesto difícil a la nueva corporación. Blanco replica que ese gasto se ve en la mejoría de las calles y que en breve la financiación del pueblo no será un problema.

El primer edil, cuya victoria nadie discute. repita o no como alcalde, asegura que la localidad cuenta con un presupuesto de unos 50 millones, que nunca ha subido la contribución y que en breve se garantizará gran parte de su financiación gracias a la central hidroeléctrica de Torremontalvo y al proyecto de central fotovoltaica.

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