La ley polaca de depuración ideológica sólo se aplicará a políticos y funcionarios
El Tribunal Constitucional de Polonia frenó ayer la campaña de depuración ideológica emprendida por el Gobierno de derechas de los gemelos Lech y Jaroslaw Kaczynski, al invalidar parte de la ley que obliga a unos 700.000 polacos a confesar si colaboraron con la policía política del régimen comunista.
El tribunal ha anulado los artículos que forzaban a periodistas, directores de colegios, responsables de empresas en Bolsa y rectores de Universidad a someterse a la norma. Políticos, jueces y funcionarios tendrán que acatarla. El Constitucional ha prohibido que los nombres de los colaboracionistas se publiquen en Internet.


























































