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Paredes medianeras convertidas en lienzos de artista

Eran invisibles y su única función consistía en dividir distintas propiedades. Los derribos y cambios en el entramado urbano de las ciudades dejaron la paredes medianeras expuestas al ojo público, en un aparente estado provisional. Algunas conservaban todavía los vestigios de empapelados, azulejos, perfiles de escalones, interiores de armarios empotrados... Hace 20 años, el Instituto del Paisaje Urbano y Calidad de Vida del Ayuntamiento de Barcelona decidió convertir algunas de estas paredes medianeras con décadas de uso en inmensos lienzos urbanos donde los artistas pudieran dar rienda suelta a su imaginación. Actualmente, ya ha rehabilitado más de 600. Una exposición abierta al público hasta el próximo 30 de junio en el Museo Marítimo de Barcelona reúne un total de 77 proyectos y actuaciones artísticas sobre las paredes medianeras que a lo largo de estas dos décadas ha realizado el Instituto del Paisaje Urbano.

Alguna de estas actuaciones artísticas ya tiene mucha historia. Como en el caso de la pared medianera de la plaza de la Hispanitat, entre la calle de Aragó y la avenida de Diagonal. Fue en 1991 cuando, en plena campaña municipal Barcelona posa't guapa, el Ayuntamiento de la capital catalana encargó al grupo de artistas franceses Cité de la Création esta singular obra titulada Los Balcones de Barcelona, que reproduce una fachada del Eixample habitada por reconocidos barceloneses. Otros proyectos más recientes son el de la rambla Brasil, en el barrio de Les Corts, en el que se decora una medianera colocando, a modo de celosía, material reciclado que imita la madera.

Jardines verticales

También hay en la exposición intervenciones que crean jardines verticales con plantas de distintos tipos o poemas. Es el caso del caligrama del poeta Joan Salvat Papasseit en que los versos "camí del sol, per les rutes amigues, unes formigues" acompañan al transeúnte en el paseo del Born. Hay otros proyectos más atrevidos, como el de la calle de Elisabets, en el Raval de Barcelona en el que una parte de la medianera está copada por antenas que se cruzan, suben y bajan y se solapan. El artista Jorge Rodríguez-Guerada optó, en cambio, por rendir homenaje a los vecinos anónimos del barrio con sus murales a carboncillo.

Algunas de las intervenciones en estas paredes medianas han sido financiadas por los mismos vecinos con la ayuda de subvenciones que se dan, asegura el concejal del Ayuntamiento de Barcelona Jordi Portabella, "independientemente de los ingresos". En otros muchos casos, desde que se publicó la ordenanza de 1999 que autoriza estas intervenciones, quien se encarga de rehabilitar la fachada son las empresas que explotan las paredes. La normativa permite instalar publicidad durante un período máximo de cuatro años. Por otro lado, algunos de los proyectos son fruto de los convenios que el Instituto del Paisaje tiene con escuelas de diseño e instituciones como el FAD, ETSAB o ELISAVA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de mayo de 2007