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Entrevista:JOSÉ MILLET | Director del Programa Ideas | APUNTES

"Podemos ayudar a abrir una pollería si es innovadora"

José Millet (1968), profesor de Tecnología Electrónica, dirige el Programa Ideas de la Universidad Politécnica de Valencia.

Pregunta. ¿Qué es Ideas?

Respuesta. Es el programa de creación de empresas decano de la universidad española, instaurado en 1992. El 60% de los programas de apoyo similares en el resto de España se han puesto en marcha en los últimos cinco años. En este tiempo hemos creado 325 empresas y el récord fue el año pasado, cuando llegamos a 50. Una parte de ellas son de autónomos, pero crece mucho el número de sociedades limitadas.

P. ¿A quién se dirige?

R. El primer cliente es alumnado de último curso. El otro colectivo grande es el de los que ya están graduados, han ido a trabajar a la empresa y creen que pueden explotar más sus cualidades. Luego hay un porcentaje de investigadores y profesores de la universidad, que vienen con otros colegas o con socios externos.

"Los sectores van cambiando. Antes se creaban muchas empresas universitarias TIC y el 'boom' ahora son las de energías renovables"

P. ¿Cuántas son tecnológicas?

R. Casi todas las que se crean son EBT (Empresas de Base Tecnológica), que a mí me gusta ampliarlo a Empresas de Base Tecnológica o basada en la innovación. Por poner un ejemplo: Nosotros, en principio, no ayudamos a montar una pollería, a no ser que la pollería tenga un carácter innovador, algo distinto como lo que hizo en su día Tele Pizza. En torno al 10% de las empresas que creamos desarrollan líneas de investigación de la Universidad Politécnica.

P. ¿De qué sectores?

R. Van cambiando. Durante unos cuantos años surgían sobre todo empresas basadas en las TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación) y ahora se está viendo un cambio hacia las energías renovables en todo su espectro. Desde la fotovoltaica, a la geotermia, el etanol, el biodiésel... Y hay empresas de domótica, de promocionar el TIC en las pymes, de diseño, de aislamiento contra el fuego, acústica, etcétera, para edificios.

P. ¿Cómo funciona Ideas?

R. Tenemos una actuación protocolizada. En la primera visita nos cuentan su idea. Ahí hablan más ellos. En la segunda se van poniendo en orden las ideas. Cuando vemos que es factible empezamos con lo que llamamos la cédula de oportunidad. Ponemos un técnico que hace de mentor durante todo el proceso porque no son empresas que se monten en una o dos semanas. Les planteamos exigencias y deberes y a veces de la idea que traían a la empresa que montan cambia bastante.

P. ¿Qué tasa de supervivencia tienen?

R. Un estudio de mercado a un año vista reflejó que teníamos una tasa de más del 80%. Ya en tres años estábamos en el 70%. Durante los primeros años del programa se demostró que la tasa de supervivencia no era lo alta que cabía esperar. Ha influido mucho que se ha protocolizado y que obligamos a hacer un buen plan de negocio. A veces hacemos que simulen que ya están montadas, que llamen a clientes para ver si ese producto o ese servicio va a tener mercado. En aquellos casos que creemos que tienen un alto potencial, incluso elaboramos un estudio de mercado.

P. ¿Ayudan con la financiación?

R. Dinero en sí no damos. Aunque puede llegarles vía premios o subvenciones públicas. Cada vez estamos dando más servicios. Pero sí que les proporcionamos apoyo en lo que son los primeros pasos. Les damos acceso a financiación, un aspecto que les preocupa mucho, les damos servicios, contactos con empresas de capital riesgo...

P. ¿Qué hace falta para mejorar realmente la relación entre la universidad y la empresa?

R. Yo creo que se está en el camino y que los cambios bruscos, porque ahora se ha puesto muy de moda, no llevan a ningún sitio. Y creo que lo que es bueno es que se conozcan. En mi primera relación de transferencia tecnológica tuvimos que pasar algunos para llegar a la plena confianza. Porque al final siempre tiene un poco de recelo la empresa hacia la universidad y la universidad hacia la empresa. Pero lo principal es que se conozcan. Y que vean que hay casos de éxito, porque al final eso está ocurriendo.

P. Pero también hay actitudes que deberían cambiar.

R. Tiene que cambiar el chip en las dos partes, eso está claro. La empresa tiene que cambiar la actitud de que la universidad es un organismo lento y que no le va a solucionar el problema. Y muchos empresarios siguen viendo a la universidad como un sitio donde le van a hacer las cosas baratas. Eso también es una idea que no se ajusta a la realidad y que no es buena para la sociedad porque entonces sería competencia desleal. Para que la universidad, pueda dar servicios, transferencia de tecnología e investigación relevante y aplicable tienen que ponerse recursos. Y en eso la mentalidad del empresario tiene que cambiar.

Los profesores y los investigadores tienen que asumir que la empresa tiene una determinada velocidad y que tienen que amoldarse a ella.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de mayo de 2007