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Tragedia en Palencia

Sin esperanza para los dos desaparecidos

Los bomberos y una unidad canina del servicio de emergencia 112 de la Junta de Castilla y León continuaban ayer rastreando los restos de los tres bloques de pisos afectados por la explosión de Palencia del pasado martes, que acabó con la vida de siete personas, dejó heridas a 34 -siete de las cuales siguen hospitalizadas- y obligó a desalojar a 200 vecinos de la zona.

Ayer a las 23.45 seguían desaparecidas dos personas, aunque tanto sus familiares como las autoridades han perdido toda esperanza en hallarlas con vida. Se trata de Petra Rastrillo, de 89 años, y de Eduard Zulema, ciudadano rumano de 24 años. Un helicóptero buscó sin éxito desde el aire por si los cuerpos estuvieran en las azoteas. El delegado de la Junta en Palencia, José María Hernández, apuntó la posibilidad de que los cuerpos podrían haber sido llevados al vertedero en las tareas de desescombro.

Mientras, agentes de la Policía Científica desplazados desde Madrid buscan pruebas que les permitan dictaminar la causa de la brutal explosión. Todos los indicios reunidos hasta ahora por los agentes apuntan a que la deflagración se debe "a una gran acumulación de gas" en uno de los pisos del bloque número 4 de la palentina calle de Gaspar Arroyo. El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, aseguró que la Policía Científica sitúa el origen de la explosión el tercer piso del inmueble, aunque aclaró que falta averiguar si la deflagración tuvo origen a esa altura o se debió a la acumulación del gas que procedía de uno de los pisos inferiores. El Gobierno pondrá en marcha el decreto que establece ayudas inmediatas para afectados por catástrofes. La Junta realojará a los damnificados en viviendas de alquiler y ayudará en la reparación de los pisos afectados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de mayo de 2007