Reportaje:

Internet controla la glucosa

El Hospital de Riotinto utiliza un sistema telemático para el seguimiento y control de niños diabéticosUn joven diabético afirma que el contacto con otros afectados es muy importante

Miedo y duda son a veces los sentimientos que asaltan ante el diagnóstico de diabetes. Por eso, el hospital de Riotinto (Huelva) ha organizado una serie de reuniones para que las personas afectadas por este mal, y sus allegados, puedan compartir información sobre pautas de comportamiento y nuevos sistemas de control de la enfermedad. En este marco, se puso en marcha un programa de control a distancia que permite a los servicios sanitarios del hospital hacer un seguimiento de los niveles de azúcar en la sangre de los pacientes de manera más regular, sin necesidad de que éstos tengan que desplazarse.

La zozobra de las familias, provocada normalmente por la falta de información, se acrecienta si esta enfermedad crónica ha afectado a un niño. Y si la familia vive en un entorno relativamente aislado, como puede ser un área rural, el intercambio de información y experiencias para paliar la intranquilidad se complica. "El miedo a afrontar a solas la diabetes es común a todas las familias. Pero el verse aislados en pequeños pueblos, donde quizás ellos sean los únicos con este problema, les dificulta aún más encontrar soluciones", recuerda la enfermera María Dolores Rodríguez, responsable de las reuniones, a las que bautizó Aprendamos a vivir con la diabetes.

El objetivo era intercambiar vivencias entre los menores, sus familias y todos aquellos interesados -por ejemplo, profesores con alumnos diabéticos-. De manera práctica, se explican las normas dietéticas que deben seguirse, así como las novedades médicas y tecnológicas en los tratamientos.

A la primera de las reuniones, organizadas desde el área de Pediatría y a la que asistieron una veintena de familias, acudió un representante de una compañía farmacéutica para explicar un nuevo sistema de control que ya funciona en algunos hospitales de Madrid y que supone una novedad en Andalucía. Se trata de un glucómetro que, conectado a un teléfono móvil especialmente configurado, envía mensajes a un portal de Internet al que tiene acceso el personal enfermeros y facultativos. El conjunto se llama Emminens Conecta Plus.

José Luis Rioja, de 17 años, tiene uno de estos aparatos. A él le diagnosticaron diabetes tipo I hace tres años. "El glucómetro te mide, con una muestra de sangre, el nivel de azúcar que tienes y lo envía al móvil. Y éste lo rebota por mensaje a la página de Internet para que lo puedan ver los médicos y los enfermeros", explica. El costo para el paciente es el mismo que el de un sms.

¿Cuáles son las ventajas? "El control es muy regular. Diario. Si algo se sale de lo normal, podemos hacer recomendaciones a los pacientes rápidamente. O podemos comunicar a los médicos la variación de datos, por si hiciese falta corregir el tratamiento", comenta María Dolores. La enfermera recuerda que, aunque con este sistema se reducen las visitas, los controles en el mismo hospital son "absolutamente necesarios".

Este sistema de control a distancia ha venido a reforzar la asistencia en un área rural dispersa como la de Riotinto. Tanto José Luis como su madre, Purificación Ruiz, que viven en el vecino pueblo de Zalamea la Real (3.500 habitantes), afirman que lo importante, realmente es el contacto directo con otras familias y personas que están viviendo su misma situación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 29 de abril de 2007.

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